Magia negra y tortura: el brutal asesinato de un niño que la Justicia de Brasil no resolvió

El cadáver del pequeño fue encontrado mutilado en una zona boscosa cercana a su casa.

Han pasado 34 años y el brutal asesinato del niño brasileño Evandro Ramos Caetano continúa siendo un enigma, incluso para la justicia del país suramericano, que recientemente tomó una decisión que oscureció más el caso. 

El pasado 31 de marzo, el Supremo Tribunal Federal (STF) puso fin a tres décadas de una batalla legal que buscaba determinar quiénes habían sido los responsables de la muerte del infante, que tenía seis años cuando fue asesinado en abril de 1992.

La decisión, más que encontrar un culpable, ratificó la inocencia de cuatro personas que habían sido detenidas por su presunta relación con el brutal infanticidio. Así, el expediente quedó cerrado, sin culpable y sin posibilidad de apelación.

En un comunicado de prensa, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) afirmó que las condenas contra David dos Santos Soares, Osvaldo Marcineiro, Beatriz Cordeiro Abagge y Vicente de Paula Ferreira "se basaron en pruebas ilegales obtenidas mediante tortura".

¿Qué pasó?

En 1992, Evandro iba con su madre caminando hacia la escuela en la localidad de Guaratuba, en el estado de Paraná. En el trayecto, el niño recordó que se le había quedado un minijuego en casa y se devolvió a buscarlo. A partir de ese momento, se perdió su rastro, recoge G1. 

El cuerpo del infante, refiere el TSJ, fue "hallado en una zona boscosa, con signos de violencia y mutilación". La investigación determinó que los responsables de su muerte eran varias personas presuntamente involucradas en rituales satánicos.

El cadáver fue reconocido por Ademir Caetano, padre de Evandro, quien dijo que tenía una marca de nacimiento en la espalda. Al niño le habían sacado los órganos y tenía las manos y pies cortados, según Correio Braziliense.

"Las brujas de Guaratuba"

Las confesiones extrajudiciales del supuesto crimen se obtuvieron mediante tortura y fueron grabadas en audio y video por policías.

Al inicio, fueron detenidas siete personas: Airton Bardelli dos Santos, Francisco Sergio Cristofolini, Vicente de Pablo, Osvaldo Marcineiro, Davi dos Santos Soares, Celina Abagge y Beatriz Abagge.

Beatriz Abagge era hija de Aldo Abagge, el entonces alcalde de Guaratuba, y de Celina Abagge. A ambas mujeres se les señaló por haber ordenado la muerte de Evandro en un ritual de magia negra. Por ello, las bautizaron como 'Las brujas de Guaratuba' y cumplieron cinco años de cárcel, señaladas de ser las autoras intelectuales del supuesto crimen.

En 1998, durante un juicio que duró 34 días, ambas fueron absueltas porque no se había probado que el cuerpo encontrado en el bosque fuera del niño. Sin embargo, en 2011 la Fiscalía apeló y nuevamente hubo un juicio en el que Beatriz fue condenada a 21 años de cárcel y la madre fue exonerada porque tenía más de 70 años.

Beatriz y Celina dijeron que habían sido torturadas para obtener sus supuestas confesiones a través de ahogamiento, choques eléctricos y violencia sexual, según UOL. En 2020, se encontró que las cintas grabadas con sus declaraciones habían registrado las vejaciones.

Sin embargo, en los audios habían sido editadas las partes donde se obtenían las confesiones a través de torturas.

Los otros detenidos

En el caso de Osvaldo Marcineiro, líder espiritual, y Davi dos Santos, un artesano, las condenas se extinguieron al cumplirse, mientras que Vicente de Paula, también líder espiritual, murió en 2011 a causa de un cáncer que tuvo mientras estuvo detenido. Por su parte, Francisco Sérgio Cristofolini y Airton Bardelli fueron absueltos en 2005.

Este caso estuvo lleno de inconsistencias desde el principio. Uno de los peritos que examinó a los acusados omitió que habían sido maltratados y cuando debía declarar en el tribunal, se suicidó.

Además, se omitió el dato clave que Diógenes Caetano dos Santos era primo de Evandro y expolicía. El hombre habría difamado a la familia del entonces alcalde Abbage como parte de una disputa política y habría señalado, sin pruebas, que su esposa e hija estarían involucradas en actos de brujería y sectas, refiere G1.

En 2022, el secretario de Estado de Justicia, Trabajo y Familia, Ney Leprevost, pidió disculpas a Beatriz por el "uso del aparato estatal para la práctica de cualquier tipo de violencia, y en este caso particular contra seres humanos para obtener confesiones, y en vista de ello, pido, en nombre del Estado de Paraná, perdón por los abusos inexcusables cometidos en el pasado contra usted".