El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no le "molestaría" que el exdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) John Brennan y el exjefe del Buró Federal de Investigaciones (FBI) James Comey fueran arrestados por su presunta participación en la fabricación de pruebas para la supuesta implicación de Rusia en la elección que lo llevó a la presidencia por primera vez.
Cuando le preguntaron si se sentiría cómodo viendo a Comey y Brennan "esposados y arrestados" en una entrevista con el medio Daily Caller publicada el sábado, el mandatario aseguró: "No me molestaría en absoluto".
Trump afirmó que los vinculados al 'russiangate' "deberían" ser arrestados. "Lo que hicieron es una vergüenza. Engañaron, mintieron, hicieron tantas cosas que resultaron muy malas para el país", aseveró, en referencia a todas las personas que estarían implicadas en el caso. "Son malas personas. Son gente enferma. Ellos son los que cometieron todos los crímenes, nosotros no cometimos crímenes [...], deberían ser arrestados", añadió.
Dos correos electrónicos desclasificados fueron publicados por la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, hace dos semanas. Los documentos dejaron al descubierto que un predecesor suyo, James Clapper, ordenó en diciembre de 2022 a subordinados, incluidos Comey y Brennan, alinearse "con el engaño sobre Rusia" y fabricar una evaluación acorde a él.
- El escándalo sobre el supuesto papel de Rusia en las elecciones estadounidenses de 2016, el llamado 'Russiagate', volvió a captar la atención pública a mediados de julio pasado, cuando Gabbard desclasificó documentos que revelan "pruebas abrumadoras" de cómo el expresidente Barack Obama y su equipo de seguridad nacional impulsaron información falsa para inculpar a Rusia de interferencia en los comicios.
- Según datos desclasificados, Obama ordenó que no se revelaran archivos que demostraban que Moscú no tenía ningún vínculo con la campaña electoral de Trump en 2016. Por el contrario, se impulsaron evaluaciones falsas para promover la narrativa de la injerencia rusa.
- Desde Rusia calificaron ya en ese momento las acusaciones de infundadas, al tiempo que el presidente del país, Vladímir Putin, las definió como "histeria".