Miembros del movimiento chiita yemení Ansar Allah (hutíes) allanaron este domingo las oficinas de la agencia para la Alimentación y la Agricultura (ONUAA) y del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en la ciudad de Saná, capital de Yemen. Al menos un empleado de la organización fue detenido, dijo un portavoz del Programa Mundial de Alimentos.
Algunos medios occidentales relacionan esta acción con la muerte del primer ministro del Gobierno hutí, Ahmed Qaleb al Rahawi, y varios de sus ministros el jueves 28 de agosto a causa de un ataque aéreo israelí contra Saná. El bombardeo tuvo lugar un día después de que el grupo rebelde anunciara otro ataque al Aeropuerto Internacional Ben Gurión, cerca de Tel Aviv, con un misil balístico hipersónico Palestina 2.
Un funcionario de la ONU que habló con AP bajo condición de anonimato dijo que se han perdido los contactos con más empleados del programa de alimentos y de la Unicef y que probablemente también hayan sido detenidos.
No se trata de la primera redada de los hutíes contra organizaciones internacionales que trabajan en zonas controladas por el grupo. Ya habían detenido a algunos empleados de la ONU, así como a otras personas vinculadas a organizaciones de ayuda humanitaria o sociedad civil. La ONU ya había suspendido sus operaciones en la zona de Saada, al norte de Yemen, después de que los rebeldes detuvieran a ocho de sus empleados en enero.