El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, ofreció este domingo un balance de operaciones de las Fuerzas Populares Armadas junto a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), resaltando que Caracas se está preparando para responder ante cualquier agresión que se produzca por parte de Washington.
Durante su discurso, el alto cargo resaltó el éxito del alistamiento voluntario en la Milicia Bolivariana y declaró que se trata de una señal clara que el pueblo venezolano anida en su "conciencia política". "Cuando yo hablo de conciencia política, es una conciencia nacionalista de amor profundo a la patria, de pasión por la patria", expresó, agregando que en el territorio nacional se han desplegado 10.380 efectivos.
"Así que estamos preparándonos para responder ante cualquier circunstancia, cualquier agresión de cualquier intensidad o naturaleza que se produzca por parte de EE.UU. contra nuestra soberanía, sagrada soberanía", enfatizó Padrino López. "Vamos a luchar si ustedes se atreven a poner un pie en Venezuela", insistió.
"Indignación y repudio"
En la misma línea, declaró que el mundo entero, excepto algunos países que se suman a la "triste fachada" inventada por el Gobierno estadounidense, "está con los ojos puestos en Venezuela", condenando las acciones de la Administración estadounidense. "Excepto algunos de ellos, el mundo entero se ha expresado en contra. Estamos haciendo lo que nos corresponde hacer", aseguró el alto cargo.
Además, denunció que el país norteamericano "amenaza" la soberanía de los pueblos del sur y en pocos meses ha desatado una escalada violenta en la región. Asimismo, tachó lo que está haciendo Estados Unidos de "un asedio" mediante "el poder blando e instrumentos de las sanciones" que busca "un rompimiento interno" de la República Bolivariana.
Agregó que el despliegue de fuerzas navales y aéreas por parte de Washington en el sur del mar Caribe no es otra cosa que "marcar posesión y terreno para que desde otras potencias no miren hacia acá". "Y [para que] ellos puedan apoderarse del mar Caribe, verlo como 'mare nostrum' [mar nuestro en latín]", manifestó.
No obstante, aseveró, las acciones de Washington no hicieron más que fortalecer la determinación del pueblo venezolano. "El impacto emocional que hay en las calles de Venezuela: por un lado, de indignación y de repudio a la grosería del imperialismo norteamericano; y, por otro lado, la emoción de saberse un militante por la verdad de Venezuela", dijo con orgullo Padrino López.
En paralelo, con respecto a la política de defensa integral del territorio nacional, sostuvo que Caracas también afianza su lucha contra el narcotráfico y el terrorismo en la zona fronteriza con Colombia, a través del despliegue de efectivos militares y milicianos combatientes. Así, anunció que a los más de 15.000 efectivos de seguridad que ya se encuentran en la zona binacional de paz de Colombia, se suma "una cantidad significativa" de efectivos de la FANB.
En este contexto, indicó que en el marco de tales operaciones se han destruido 21 campamentos ilegales vinculados a actividades delictivas y 36 estructuras logísticas utilizadas para el tráfico de drogas en la zona fronteriza con Colombia.
¿Qué sucede?
Esta semana se llevó a cabo en Venezuela la segunda jornada de alistamiento voluntario en la Milicia Bolivariana, después de la asistencia masiva registrada durante la primera ronda, que tuvo lugar el pasado fin de semana en todas las plazas Bolívar del país.
El anuncio del despliegue de fuerzas navales y aéreas por parte de Washington en el sur del mar Caribe, bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, ha sido considerado por Caracas como acciones de agresión subrepticia que no se corresponde con la realidad, dada la ausencia de pruebas que soporten la versión de la Justicia estadounidense.
La amenaza militar de EE.UU. ha sido rechazada por varios países latinoamericanos. Las naciones que conforman la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA) condenaron el despliegue en una cumbre virtual celebrada el miércoles. Los líderes de Cuba, México, Colombia y Bolivia también criticaron las acciones de Washington. A ellos se sumaron China y Rusia, con los que el Gobierno de Venezuela mantiene lazos estrechos.