El Gobierno de EE.UU. anunció la noche de este miércoles que llevó a cabo un ataque "cinético" letal contra dos embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico.
El Comando Sur detalló que la operación se realizó bajo la dirección del secretario de Guerra, Pete Hegseth, y fue dirigida contra embarcaciones supuestamente operadas por organizaciones calificadas como "terroristas" por EE.UU. en aguas internacionales.
On Dec. 31, at the direction of @SecWar Pete Hegseth, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on two vessels operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessels were transiting along known narco-trafficking routes and… pic.twitter.com/4AE5u4cEff
— U.S. Southern Command (@Southcom) January 1, 2026
"La inteligencia confirmó que las embarcaciones transitaban por rutas conocidas de narcotráfico y participaban en actividades de narcotráfico", escribió el organismo militar en su cuenta de X.
Cinco personas murieron durante la operación.
Venezuela bajo el asedio de EE.UU.
- Caracas se ha enfrentado a múltiples agresiones estadounidenses en los últimos meses, incluida la reciente incautación de buques cargados de petróleo para su exportación.
- Desde el pasado mes de agosto, EE.UU. mantiene el mayor despliegue militar de las últimas décadas en las aguas del Caribe, con presencia sostenida de activos navales y aéreos. En un primer momento, Washington justificó esta operación bajo el argumento de un supuesto combate al narcotráfico, responsabilizando, sin presentar pruebas, al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de contribuir a ese delito.
Con el paso de los meses, la narrativa oficial de Washington ha experimentado un giro previsible. Tal como había denunciado el Gobierno venezolano, el supuesto foco en el narcotráfico ha dado paso a un discurso abiertamente centrado en el control y la apropiación ilegal de los recursos energéticos del país suramericano, en un contexto de creciente presión económica y amenazas de uso de la fuerza. En las últimas semanas, EE.UU. ha incautado al menos dos buques petroleros, en un acto tildado por Caracas de "robo" y piratería".
La operación militar estadounidense también ha tenido consecuencias letales. Más de 100 personas han muerto como resultado de decenas de bombardeos contra pequeñas embarcaciones en aguas del Caribe y el Pacífico, sin que EE.UU. haya demostrado públicamente la vinculación de estas con actividades ilícitas.
El pasado 23 de diciembre, el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebró una reunión de emergencia, tras la petición de Venezuela, que ha denunciado la escalada de agresiones de EE.UU. en su contra.
El representante permanente de Caracas ante la ONU, Samuel Moncada, denunció que las acciones de EE.UU. representan "la recolonización de Venezuela, la reconquista de todo el continente". "Estamos ante la masiva violación de todo el derecho internacional y una moral e indecorosa propuesta que nosotros no podemos aceptar", precisó.
La posición venezolana fue respaldada abiertamente por Rusia, cuyo representante permanente ante la ONU, Vasili Nebenzia, advirtió que Moscú tiene "todos los motivos para creer que lo que en la actualidad está haciendo EE.UU. contra Venezuela no es una acción puntual: se trata de una intervención que podría convertirse en un modelo para futuras acciones militares contra otros Estados latinoamericanos".
Países como China, Colombia, Brasil, México, Nicaragua y Cuba manifestaron su apoyo a Caracas.

