El presidente de Colombia, Gustavo Petro, compartió este sábado su balance "confirmado" sobre los ataques aéreos perpetrados por EE.UU. contra Venezuela esta madrugada.
En una publicación de la red social X, el mandatario colombiano compartió una captura de pantalla de la supuesta información verificada que maneja su Gobierno sobre el "bombardeo".
En esa lista, que no ha sido confirmada por Caracas, se asegura que entre los puntos atacados en la capital venezolana se encuentran la base aérea de La Carlota, el cuartel de la Montaña 4F —donde reposan los restos del líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez— y el Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional.
Balance confirmado hasta el momento: pic.twitter.com/Tt9JdoyfKr
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 3, 2026
Según ese balance, también ha sido atacado el Fuerte Tiuna, ubicado en el sur de Caracas, donde residen civiles. Reportes en la zona indican que ese sector permanece sin suministro eléctrico tras los ataques aéreos.
De acuerdo al comunicado oficial ofrecido por Venezuela, los estados atacados por EE.UU. fueron Miranda, Aragua y La Guaira, en la zona central. No obstante, Petro asegura que entre los otros objetivos figura una base aérea en Barquisimeto, estado Lara (en el oeste del país).
Por ahora, en el balance del mandatario colombiano aparecen como blancos el Palacio de Miraflores, el casco central de Caracas, así como un aeropuerto privado de Charallave, una base militar de Higuerote y una pista en El Hatillo, en el estado Miranda.
Petro fue uno de los primeros en alertar sobre la situación y hacer un llamado a una reunión urgente a instancias internacionales como Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
Conmoción exterior
En medio de la situación, el Gobierno venezolano ha ordenado la implementación del estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, con el propósito de "proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada".
"Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista", indica el comunicado. Del mismo modo, Caracas adelantó que acudirá ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas (ONU), el Secretario General de dicha organización, la Comunicad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Movimiento de países No Alineados (MNOAL) para exigir "la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense".
Luego de la divulgación del comunicado, el presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó el ataque y detalló que el operativo había terminado con la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, que fueron trasladados "fuera del país".
La vicepresidenta Delcy Rodríguez exigió una "prueba de vida" de ambos, tras denunciar que la maniobra de fuerza es violatoria del derecho internacional. Entretanto, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y su colega de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, hicieron sendos llamados a la "calma", luego de garantizar que las fuerzas policiales y militares están desplegadas para resguardar la integridad territorial.
Escalada de agresiones
La agresión aérea ocurre en medio de una escalada de agresiones que inició desde agosto pasado, con el inusual despliegue de un operativo militar en el Caribe, frente a las costas del país suramericano, lo que ha dado paso a bombardeos contra pequeñas embarcaciones acusadas sin pruebas de traficar drogas, amenazas de incursión contra Caracas y la incautación de buques petroleros, en actos calificados como "robo" y "piratería" por parte de Gobierno venezolano.
En las últimas semanas, el discurso de la Casa Blanca ha cambiado. Lo que en un principio se presentó como una estrategia contra el tráfico de drogas ha virado hacia el deseo explícito de apropiarse del petróleo del país suramericano que, en opinión del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha sido "robado" por Venezuela.


