- En el curso del ataque de EE.UU., que afectó la noche del viernes al sábado a la capital venezolana, Caracas, y a los estados de Miranda, La Guaira y Aragua, se capturó al líder venezolano Nicolás Maduro y a la primera dama, que fueron trasladados "fuera del país".
La fiscal general de EE.UU., Pamela Bondi, afirmó que "enfrentarán la ira de la Justicia estadounidense" en tribunales del país. El presidente estadounidense, Donald Trump, por su parte, aseguró que podría lanzar otro ataque "mucho mayor" contra Venezuela en caso de necesidad.
- El Gobierno venezolano calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar". "Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas", indica un comunicado oficial.
- Caracas advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación". Pese a las presiones, Venezuela advirtió a EE.UU.: "No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino".
- La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, exigió "la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa". Agregó que Maduro es el "único presidente de Venezuela".
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin cualquier intervención desde el exterior, declaró este sábado el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso al comentar el ataque de EE.UU. contra el país bolivariano. "Se debe garantizar a Venezuela el derecho a decidir su propio destino sin ninguna intervención destructiva, y mucho menos militar desde el exterior", reza el comunicado de la Cancillería rusa.
- Antes de los acontecimientos de esta jornada, EE.UU. estuvo durante meses escalando tensiones en la región, utilizando diversos medios ilegítimos desde ataques contra buques frente a las costas de Venezuela, que causaron numerosas muertes, hasta la intercepción de buques petroleros, tachada por Caracas de "piratería". Todo esto EE.UU. lo hizo bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, sin proporcionar prueba ninguna. El presidente Nicolás Maduro ha advertido en más de una ocasión que el objetivo verdadero de Washington son los recursos naturales del país y su "derrocamiento".

