Varios importantes empresarios estadounidenses –entre ellos los cofundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin– están cortando lazos con California debido a una posible medida electoral que afectaría a los residentes más adinerados del estado, según informó este viernes The New York Times.
Así, en vísperas de la Navidad, una entidad vinculada a Brin liquidó o trasladó fuera de la región 15 sociedades de responsabilidad limitada que gestionaban allí algunos de sus intereses comerciales e inversiones, de acuerdo con documentos obtenidos por el medio. Siete de ellas se radicaron en Nevada.
De igual manera, más de 45 sociedades de responsabilidad limitada asociadas con Page presentaron el pasado diciembre documentos para declararse inactivas o mudarse fuera de California, según registros estatales. Los dos multimillonarios también trasladaron a Nevada otra entidad que administran conjuntamente.
Otros multimillonarios californianos han decidido también establecer más vínculos fuera del estado. El capitalista de riesgo Peter Thiel anunció la apertura de una oficina para su firma familiar de inversiones en Miami, Florida. Mientras, David Sacks, inversor tecnológico y asesor de la Casa Blanca en inteligencia artificial y criptomonedas, inauguró una nueva oficina para su firma de capital de riesgo, Craft Ventures, en Austin, Texas.
Un posible impuesto que desviaría la riqueza de multimillonarios
La disminución de los vínculos de los empresarios con California pone de relieve el impacto de la iniciativa legal, propuesta por un sindicato de profesionales de la salud, que exige que los californianos con un patrimonio superior a 1.000 millones de dólares paguen un impuesto único equivalente a 5 % de sus activos. Si la medida consigue suficientes firmas para llegar a las urnas estatales en noviembre y resulta aprobada, se aplicaría retroactivamente a todos los que tengan o hayan tenido residencia en el estado para el 1 de enero de 2026, y tendrían cinco años para pagarlo.
La iniciativa, que busca compensar los recortes presupuestarios federales que afectarán al sistema de salud de California, ha provocado un amplio espectro de reacciones. El gobernador Gavin Newsom calificó la idea de mala política, argumentando que inducirá a los multimillonarios a mudarse a estados con impuestos más favorables. A su vez, Reid Hoffman, multimillonario cofundador de LinkedIn y residente de Silicon Valley, afirmó que era una "idea horrenda" que podría obligar a fundadores y ejecutivos a vender acciones de las empresas que dirigen, simplemente para cumplir con la obligación tributaria.
Mientras, Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia y uno de los hombres más ricos de California, fue uno de los pocos multimillonarios que declararon públicamente su aceptación del impuesto sobre el patrimonio. "Elegimos vivir en Silicon Valley y, cualesquiera que sean los impuestos que quieran aplicar, que así sea", señaló, añadiendo que estaba "perfectamente de acuerdo".
Actualmente, el 'Estado Dorado' depende desproporcionadamente de los impuestos de las personas más ricas. El 1 % que más gana ha contribuido a partir de 2022 con casi 40 % de los ingresos del impuesto sobre la renta, según un análisis del presupuesto estatal, recoge New York Post. En ese contexto, David Lesperance, un asesor fiscal que trabaja con multimillonarios de California en capital de riesgo y capital privado, indicó al diario que el abandono del estado por algunos de sus clientes resultaría en una pérdida continua de "cientos de millones de dólares o más por año" en ingresos fiscales.



