El ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, cargó este lunes contra el ala extremista de la oposición de su país, que lejos de condenar los bombardeos estadounidenses del pasado 3 de enero contra la Gran Caracas y solidarizarse con las víctimas celebraron la agresión militar.
"Hicieron fiesta cuando cayeron las bombas sobre su propio país. Hay que ser muy miserable para alegrarse de que bombardeen su propio país", fustigó el alto funcionario en la rueda de prensa semanal del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
A ese respecto, consideró que "esas heridas que ellos [la oposición extremista] tienen, no van a sanar nunca porque son en el alma. Son malos, seres humanos malos, a los que no les importa que murieran inocentes, hasta de su propia gente".
Así, instó a los medios de comunicación "a preguntar qué piensa la gente" de La Boyera –una urbanización de clase alta ubicada al este de Caracas, donde el chavismo nunca ha conseguido éxitos electorales– que fue blanco de los misiles de EE.UU.
"Nosotros insistimos una y mil veces que no hay bombas solo-mata-chavistas. Después, los estudiosos dicen que esos son 'daños colaterales'. No, esos no son 'daños colaterales', son seres humanos a los que atacaron y murieron […]. Esa gente que es mala, está feliz. Pero, ¿cuánto les dura? Nada. Porque para ellos, en verdad, lo peor es que aquí sigue [gobernando] la Revolución bolivariana y saben que aquí el pueblo los desprecia", completó.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
- Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado 3 de enero una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York. Los lugares atacados fueron principalmente de interés militar, donde estaban desplegados aparatos de defensa aérea y sistemas de comunicaciones, aunque también se alcanzaron zonas urbanas y hubo víctimas civiles.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa dijo que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.
- Según el Ministerio de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, al menos 100 personas murieron en el ataque, incluidos 32 cubanos del grupo que custodiaba a Maduro.
Este domingo, el Gobierno venezolano desmintió categóricamente reportes de Reuters sobre supuestas conversaciones entre Cabello, y EE.UU. previo al secuestro de Maduro. Asimismo, refutaron las "noticias falsas" sobre una presunta condecoración a agentes de inteligencia extranjeros, señalando que se trata de campaña para generar desconfianza dentro de las fuerzas gobernantes.

