Un hombre de 76 años identificado como Harrel Braddy, que secuestró y abandonó a una niña de 5 años a su suerte en un pantano para que la mataran los caimanes, se salvó de recibir la pena de muerte, informa Miami Herald.
Braddy había sido sentenciado inicialmente a la pena capital en 2007, pero esa condena fue revocada en 2017 debido a varios cambios en la ley estatal de Florida en torno a los veredictosen los juicios en que se dictaminan sentencias de muerte. Eso condujo a un nuevo procedimiento del caso para revisar la resolución judicial.
Según la investigación, Braddy secuestró a la niña, Quatisha Maycock, y a su madre, Shandelle Maycock, a quien conocía por un grupo de la iglesia, la noche del 7 de noviembre de 1998. Tras llevarla a su casa después del trabajo, Shandelle rechazó sus insinuaciones y se inventó una excusa para que se fuera. Como respuesta, Braddy la golpeó, la estranguló y la introdujo en el maletero de su coche y la abandonó en un tramo solitario de una carretera, pero logró sobrevivir.
Brazo izquierdo amputado
A la menor, la abandonó en un tramo de la carretera conocido como Alligator Alley, que atraviesa los humedales de Florida, una zona conocida por la presencia de caimanes. Días después de su desaparición, un pescador encontró el cuerpo de la niña en el área, con marcas de mordeduras en la cabeza y el abdomen, y con el brazo izquierdo amputado. Las autoridades determinaron que la menor fue atacada por caimanes tras dejarla sola en ese entorno y que estuvo consciente en sus momentos finales.
Luego de cerca de tres horas de deliberaciones, el jurado decidió imponer a Braddy una sentencia de cadena perpetua en lugar de la pena capital. La Fiscalía había solicitado la condena de muerte, mientras que la defensa presentó argumentos atenuantes relacionados con la trayectoria personal del acusado y su buen comportamiento durante los años de reclusión; esto a pesar de que el historial criminal de Braddy incluía condenas por robo, secuestro e intento de matar a un oficial de prisiones estrangulándolo.


