Los principales dirigentes europeos temen que la guerra contra Irán del presidente estadounidense, Donald Trump, acabe llevándose por delante el apoyo de Washington a Ucrania, informa Politico.
Según cuatro diplomáticos europeos consultados por el medio, gobiernos de la Unión Europea (UE) "están aterrados" ante la posibilidad de que el mandatario estadounidense se vengue de sus aliados europeos por haberse negado a acatar sus llamamientos para que se impliquen más en Oriente Medio, poniendo término a la ayuda que aún sigue prestando a Kiev. Por eso, mientras tratan de evitar una ruptura permanente de la relación transatlántica, confían en que su oferta de apoyo limitado a la agresión contra Teherán baste para convencer a Trump de que mantenga el apoyo a Ucrania.
Esta inquietud tiene su fundamento, recuerda el medio. De hecho, en los últimos días, Trump ha cargado contra los europeos por "no hacer más" para ayudarle a desbloquear el estrecho de Ormuz —la ruta marítima por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial— y ha llegado a vincular de forma explícita la continuidad del compromiso estadounidense con la OTAN al conflicto en Oriente Medio. "¡Sin EE.UU., la OTAN es un tigre de papel!", subrayó el inquilino de la Casa Blanca, denunciando que los europeos se quejen de los altos precios del crudo, pero "no quieran ayudar a abrir el estrecho de Ormuz" y rematando con el aviso de que Washington "lo recordará".
Según informantes del medio, Gobiernos europeos también temen que el conflicto en Oriente Medio consuma misiles y municiones de defensa aérea que Kiev necesita. "Cuando ves lo que Trump hizo con Groenlandia, cómo cortó el intercambio de inteligencia con Ucrania por un capricho, siempre existe el riesgo de que retire el apoyo estadounidense a Ucrania", afirmó una fuente. Otro diplomático europeo lo resumió así: "La preocupación es, obviamente, que Oriente Medio esté apartando la atención de Ucrania. Los emiratíes disparan misiles Patriot como si fueran caramelos, mientras que Ucrania los necesita desesperadamente. No puede convertirse en una situación de 'o uno u otro'".
Mientras tanto, líderes europeos están intensificando los gestos de apoyo a Trump en su objetivo de desbloquear el estrecho de Ormuz. El mandatario francés, Emmanuel Macron, ha asegurado a su homólogo estadounidense que Francia ayudará a despejar el estrecho cuando las condiciones lo permitan y estudia impulsar en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución sobre libertad de navegación, con la vista puesta en una coalición más amplia. A su vez, Londres autorizó a EE.UU. a usar bases británicas para lanzar ataques contra objetivos iraníes relacionados con Ormuz, antes solo permitidos para acciones defensivas.
Aunque las promesas siguen siendo vagas y tanto Macron como el canciller alemán Friedrich Merz insisten en que no quieren ser arrastrados a la guerra en Irán, los diplomáticos admiten que el objetivo es mostrar a Trump que Europa está activa en Oriente Medio, tanto por interés propio, como para proteger el apoyo estadounidense a Ucrania.
Cierre del estrecho de Ormuz
Tras la agresión estadounidense-israelí, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el de Omán, prohibiendo el paso a todo tipo de embarcaciones y advirtiendo que no saldrá de la región "ni una sola gota de petróleo" por mar, lo que ha disparado los precios de los combustibles.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) reiteró a mediados de marzo que los barcos de EE.UU. y de sus socios no pueden atravesar el estrecho. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseveró este lunes que el estrecho de Ormuz sigue abierto y solo está cerrado para los buques de los países enemigos.
El estrecho de Ormuz, la verdadera 'arma' de Irán
En ese contexto, Trump propuso crear una coalición naval para escoltar buques a través del estrecho. Sin embargo, varios países —entre ellos, China, Australia, Alemania, Japón, Corea del Sur y España— descartaron el envío de barcos militares a la zona.
Agresión contra Irán
- La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
- Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
- Desde el inicio de las hostilidades, más de 1.300 civiles han muerto en Irán y más de 18.000 personas han resultado heridas, según las autoridades de la nación persa. Además, han sido destruidas o gravemente dañadas miles de infraestructuras civiles, viviendas, centros médicos y escuelas.
- En represalia por los ataques, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética, la República Islámica llevó a cabo una serie de ataques masivos, que alcanzaron "instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos" en varios países de Oriente Medio.
MINUTO A MINUTO: Irán desafía el ultimátum de Trump sobre Ormuz



