Estiman el costo de la operación de rescate del segundo tripulante del F-15 estadounidense derribado

"El drama de 48 horas es un recordatorio de que un Irán no derrotado es capaz de responder y de imponer pérdidas a EE.UU.", observó The Guardian.

La operación de rescate del segundo aviador del caza F-15 estadounidense derribado el pasado 3 de abril en territorio iraní costó 250 millones de dólares, informó este domingo The Guardian.

Según el medio, la evacuación fue mucho más arriesgada que cualquier misión que hubiera podido tener el avión de guerra estadounidense. La decisión de utilizar una pista aérea iraní abandonada al sur de Isfahán como punto adelantado de operaciones salió mal cuando dos aviones de transporte C-130 Hercules en sus versiones de búsqueda y rescate quedaron atascados en el terreno, explica The Guardian.

Las aeronaves fueron destruidas por EE.UU. para evitar que cayeran en manos iraníes, indicaron fuentes estadounidenses. Cada uno de esos Hercules modificados tiene un precio de catálogo de casi 115 millones de dólares. Además, hubo que adelantar más transportes para completar la evacuación del militar. Un helicóptero HH-60 Pave Hawk implicado en el rescate también resultó dañado por disparos.

De este modo, el periódico concluye que el costo de las aeronaves perdidas y dañadas supera los 250 millones de dólares.

"Donald Trump, inevitablemente, afirmará que el rescate del segundo miembro de la tripulación del caza F-15 derribado es un triunfo propagandístico, aunque el drama de 48 horas es un recordatorio de que un Irán no derrotado es capaz de responder y de imponer costos a EE.UU.", observó el medio.

También debería servir de advertencia para la Casa Blanca que todavía contempla la opción de lanzar una invasión terrestre en Irán para apoderarse de la isla clave petrolera de Jarg en el golfo Pérsico, agregó The Guardian.

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El derribo del caza recuerda que la superioridad aérea lograda por las fuerzas aéreas de EE.UU. e Israel no es absoluta, incluso mientras bombardean Irán entre 300 y 500 veces al día, indica el periódico. La última vez que una aeronave de guerra estadounidense fue derribada por fuerzas hostiles fue en 2003, durante la guerra de Irak.

En este contexto, The Guardian sostiene que la pérdida de los transportes C-130 de rescate es un recordatorio de los riesgos aún mayores inherentes a cualquier ofensiva terrestre estadounidense en Irán. "¿Podría ser realmente factible que las fuerzas especiales de EE.UU. se apoderaran de los 440 kilos de uranio altamente enriquecido que se cree que están ocultos bajo tierra en contenedores en Isfahán y se los llevaran por aire sin un incidente grave?", se pregunta.

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