El Gobierno del Reino Unido se negará a permitir que EE.UU. utilice bases militares británicas para atacar puentes y plantas eléctricas en Irán, informó este lunes The i Paper, en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio.
De acuerdo con el reporte del periódico, la Administración del primer ministro Keir Starmer considera que ese tipo de objetivos no encaja dentro de las operaciones defensivas que Londres está dispuesto a respaldar.
La posición británica marca un límite claro: el uso de bases como Diego García o RAF Fairford solo está autorizado para misiones destinadas a degradar capacidades militares iraníes, como silos de misiles o depósitos.
En ese sentido, fuentes citadas por el medio señalaron que, si Washington solicitara apoyo para atacar infraestructura civil, la petición sería rechazada.
Las amenazas de Trump
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha amenazado el domingo con golpear puentes y plantas eléctricas iraníes si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz, incluso aludiendo a esas operaciones como "día de las plantas eléctricas" y "día de los puentes".
Expertos en derecho internacional advirtieron que ese tipo de ataques contra infraestructura civil podría constituir un crimen de guerra, lo que añade presión sobre los aliados de Washington.
Aunque Londres ya autorizó el uso de sus bases para operaciones defensivas, una negativa a participar en ataques de este tipo podría profundizar las tensiones entre Starmer y Trump.
En paralelo, autoridades británicas y de más de 40 países se preparan para discutir este martes medidas que garanticen la seguridad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz una vez que disminuyan las hostilidades.
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