La medida de la Agencia Internacional de la Energía de liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas solo puede proporcionar un efecto moderador a corto plazo y mínimo sobre los precios de la energía, declaró la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, durante una rueda de prensa este miércoles.
La diplomática comentó el informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sobre las consecuencias de los acontecimientos en Oriente Medio. Según dijo, las autoridades rusas estudiaron atentamente el documento y detectaron "valoraciones y pronósticos alarmistas a los que, por desgracia, conducen aventuras como la que, impulsada por EE.UU. e Israel, todos estamos viendo ahora en la región".
Zajárova señaló que el informe de la FAO "subraya en particular el papel central de los países del golfo Pérsico en el sistema energético mundial". "Se destaca que actúan como un gran centro de producción y, por supuesto, de suministro de fertilizantes nitrogenados y fosfatados, en primer lugar urea —el 30 % de los suministros mundiales— y amoníaco —más del 20 %—. En los países de la región también se concentra más del 44 % de las reservas mundiales de azufre, un componente críticamente necesario para la producción de fertilizantes", explicó.
En este contexto, afirmó que "es evidente que el conflicto en Oriente Medio y la restricción de la navegación a través del estrecho de Ormuz han perturbado el suministro de materias primas". "Los mercados reaccionan de forma negativa a estos acontecimientos, algo que ya se ha convertido en un tema de interés no solo para los profesionales, sino también para la opinión pública en general", expresó la vocera.
De acuerdo con la portavoz, "se prevé un aumento de los costes en toda la cadena de producción y distribución, incluida la actividad de las explotaciones agrícolas, el transporte, el almacenamiento, la transformación y otros eslabones".
Añadió que, "debido a los saltos en los precios de los combustibles fósiles, es posible un repunte de la demanda de bioetanol y biodiésel, que se producen precisamente a partir de cereales, aceites de colza y soja, y caña de azúcar". En este sentido, calificó de insuficientes las medidas de emergencia "adoptadas, en particular, por la Agencia Internacional de la Energía, que liberó 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas": "Solo pueden asegurar un efecto de contención a corto plazo y muy limitado sobre los precios de los portadores de energía", recalcó.
Zajárova indicó que, "ante esta situación, la FAO llama a restablecer lo antes posible rutas comerciales alternativas, ya que no es posible normalizar de manera rápida la situación mientras continúan las hostilidades en la zona". La emergencia, añadió, "se agrava por el hecho de que en los países dependientes de la importación de fertilizantes tampoco existen reservas estratégicas, lo que en última instancia conducirá inevitablemente a una reducción de los volúmenes de cosecha en varias regiones".
"Los primeros en estar en la zona de riesgo son las campañas de siembra de arroz en Bangladés y Tailandia. También está amenazada Sri Lanka, donde todo este proceso debería comenzar a finales de abril o principios de mayo", concluyó Zajárova.


