El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea un castigo para los aliados de la OTAN que no apoyaron su guerra contra Irán y una de las medidas que estaría barajando es retirar las tropas estadounidenses de los Estados miembros. El periódico The Wall Street Journal indica que considera reubicarlas en los países que se hayan mostrado más solidarios con la campaña militar en Oriente Medio.
"La OTAN no estuvo allí cuando la necesitamos, y no estarán allí si los necesitamos otra vez", escribió el mandatario en su cuenta de Truth Social. "¡Recuerden Groenlandia, ese gran pedazo de hielo mal administrado!", agregó en mayúsculas.
Se informa que Trump pensó en este movimiento el miércoles, tras reunirse con el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, y en medio de la creciente fisura entre Washington y el resto del bloque.
Concretamente, Canadá, República Checa, Albania, Macedonia del Norte, Lituania y Letonia respaldaron públicamente los ataques contra Irán, mientras que el Reino Unido, Portugal y Alemania permitieron al Pentágono utilizar las bases militares ubicadas en sus territorios. La actitud de España y Francia, entre algunos miembros más de la alianza, contrastó, puesto que prohibieron o restringieron el uso de su espacio aéreo e instalaciones militares conjuntas mientras durara la agresión contra Irán.
La mayor decepción del presidente estadounidense proviene de haber exigido sin éxito que los aliados enviasen buques de guerra hacia el estrecho de Ormuz para reabrirlo.
El incidente en torno a Groenlandia anticipó el desacuerdo de las recientes semanas. Cuando Trump planteó sus ambiciones territoriales, fueron Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia, Noruega, Países Bajos y Finlandia quienes enviaron personal militar a la isla más grande del mundo como una muestra de unidad con Dinamarca.
Fuentes anónimas del diario señalaron que Donald Trump está considerando diferentes planes, pero la reubicación de tropas ha recibido más apoyo dentro de la Casa Blanca. Por su parte, Washington Post escribió que Rutte parecía haber disuadido a Trump de sus planes para poner fin a la participación del país norteamericano en la Alianza Atlántica.
Informantes de Financial Times indicaron a comienzos de abril que Trump había amenazado con suspender el suministro de armas a Ucrania si sus aliados europeos no se unían a la coalición en Ormuz.
Rutte no corroboró el asunto de las posibles represalias, no obstante, mencionó la frustración del líder estadounidense en una entrevista concedida después de la reunión. "Él está evidentemente decepcionado con muchos aliados de la OTAN, y puedo entender su punto de vista", dijo.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, hablando con reporteros antes del encuentro, aseveró: "Es bastante triste que la OTAN le haya dado la espalda al pueblo estadounidense en las últimas seis semanas, cuando es el pueblo estadounidense quien ha estado financiando su defensa".



