El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y expresidente del país, Dmitri Medvédev, afirmó que países occidentales —ante todo la OTAN y especialmente Estados Unidos— llevan más de 30 años realizando actividad biológica en todo el mundo.
Además, sostuvo que esos países han formado "una red de más de 300 laboratorios médicos" en Asia, África y Europa. Según Medvédev, su trabajo se lleva a cabo "de manera absolutamente opaca" y en violación de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Bacteriológicas (Biológicas) y Toxínicas.
"En estos centros se recolectan materiales biológicos, se estudia su especificidad, la propagación de virus y de las enfermedades más peligrosas, y se aplican tecnologías de inteligencia artificial y biología sintética, que permiten acelerar el desarrollo de patógenos", señaló Medvédev durante una reunión de una comisión interinstitucional del Consejo de Seguridad ruso.
De acuerdo con Medvédev, la mayor amenaza proviene de laboratorios en territorio ucraniano. "En el curso de la operación militar especial se obtuvieron pruebas de que, cerca de nuestras fronteras, de hecho se producían componentes de armas biológicas", afirmó.
"Esto crea riesgos extremadamente serios, absolutamente inadmisibles, para la seguridad de nuestro país", enfatizó. En este contexto, añadió que Rusia seguirá tomando medidas para garantizar su "seguridad biológica" y dijo que en el país existe "un sistema en general fiable" para responder a amenazas vinculadas a "actos de bioterrorismo" y al uso deliberado de agentes biológicos.
Asimismo, Medvédev subrayó que es necesario "estar lo más atentos posible" y continuar el trabajo de monitoreo y de pronóstico oportuno de los desafíos en este ámbito, al señalar que la situación actual también está ligada a que "continúa la operación militar especial".