Fin de la era Orbán en Hungría: ¿qué se puede esperar ahora?

La victoria de Péter Magyar abre una nueva etapa, marcada por un giro hacia Bruselas, aunque con matices que podrían mantener tensiones en temas clave.

En Hungría, tras los resultados de las elecciones legislativas, el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, se alzó con la victoria, lo que podría suponer un punto de inflexión para el rumbo político del país.

"Hungría volverá a ser un aliado fuerte en la Unión Europea y la OTAN", declaró ante sus seguidores el pasado domingo. 

A pesar de la retórica más proeuropea del nuevo líder, algunas de las políticas clave de Budapest podrían resultar mucho más pragmáticas de lo que esperan en Kiev y Bruselas.

¿Cómo construirá sus relaciones con la UE?

A diferencia de Viktor Orbán, Magyar se ha posicionado a favor de un acercamiento con Bruselas. Una mayoría de dos tercios también le ayudará a aprobar leyes clave para desbloquear más de 20.000 millones de dólares en fondos de la UE que habían sido retenidos al gobierno de Orbán.

Los líderes europeos no tardaron en celebrar su victoria. "Hungría ha elegido a Europa", declaró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Sin embargo, esto no significa que vaya a seguir al pie de la letra la línea común europea. Magyar ya ha mostrado escepticismo sobre una serie de cuestiones: desde la política energética hasta la migración. Ha subrayado que el abandono de la dependencia de los recursos energéticos rusos debe ser gradual, y que las importaciones deben mantenerse como una opción.

"Está claro que Péter Magyar evitará la confrontación con los dirigentes de la UE, ya que los fondos europeos le serán muy útiles durante los primeros meses de su mandato: ahora hay muchas esperanzas puestas en Magyar; los húngaros ven en él a un político que mejorará su nivel de vida y hará que Hungría tenga más éxito precisamente en lo económico, por lo que Magyar debe demostrar su valía con sus primeras victorias", declaró a RT el investigador sobre Europa del Este y profesor invitado de la Escuela Superior de Economía (Moscú), Dmitri Popov.

"Pero, a la vez, es poco probable que Hungría pueda convertirse en una fuerza independiente destacada. Orbán, al oponerse a las decisiones paneuropeas, ha colocado a Hungría en una posición especial. Con Magyar, en cambio, se convertirá más bien en uno de los países medianos de la UE, capaz de cooperar tácticamente con otros, aunque pueda tener una opinión particular sobre algunos temas concretos (por ejemplo, en el caso de Ucrania, lo más probable es que se oponga a su integración acelerada en la UE)", añadió el experto.

¿Qué postura adoptará respecto a Ucrania?

La victoria de Magyar también podría allanar el camino para la aprobación del préstamo de 90.000 millones de euros (unos 105.000 millones de dólares) de ayuda a Kiev. Además, visitó Kiev en el 2024.

Vladímir Zelenski también se apresuró a felicitar al líder de Tisza por su victoria. "Es importante que prevalezca un enfoque constructivo. Ucrania siempre ha buscado relaciones de buena vecindad con todos en Europa, y estamos listos para desarrollar la cooperación con Hungría", escribió en X.

A pesar de ello, no hay que esperar relaciones demasiado cordiales con Kiev, según los expertos. Como señala Politico, el resultado de las elecciones húngaras es una "victoria agridulce" para Zelenski, ya que el próximo primer ministro ha dicho que se opone a enviar armas o dinero húngaro a Kiev y se opone a acelerar la adhesión de Ucrania a la UE. Como señala la publicación, Magyar prometió someter esa cuestión a un referéndum, lo que significaría, en la práctica, paralizar el proceso, dado el fuerte sentimiento antiucraniano en la sociedad húngara, al que debe atender para mantener el apoyo.

"Las relaciones con Ucrania serán, en parte, consecuencia de este fortalecimiento de los lazos con la UE: Magyar podría dejar de oponerse a ese préstamo de 90.000 millones y abandonar la retórica antiucraniana, que resultaba especialmente útil para Orbán en el contexto de la campaña electoral. Pero de todos modos tendrá que tener en cuenta que el aumento del apoyo a Ucrania no es popular entre los húngaros, quienes esperan otras decisiones de Magyar. Por lo tanto, es probable que la cuestión ucraniana sea secundaria para él, pero al principio podrían darse algunos gestos simbólicos para restablecer los contactos", opina Popov.

¿Romperá las relaciones con Rusia?

En vísperas de las elecciones, Magyar declaró su intención de mantener el contacto con Moscú. "Ya sería hora de tener un gobierno que se ocupe de los problemas reales del pueblo húngaro. Por supuesto, si así se da, habrá que sentarse a dialogar con el presidente ruso. Ni la posición geográfica de Rusia ni la de Hungría van a cambiar. Nuestra dependencia energética también seguirá aquí por un tiempo", indicó.

El Kremlin, por su parte, también ha manifestado su disposición a entablar un diálogo pragmático con Budapest.

"Esperamos continuar nuestros contactos muy pragmáticos con el nuevo liderazgo de Hungría. Hemos escuchado declaraciones, sobre todo sobre la disposición a entablar un diálogo. Por supuesto, esto será beneficioso tanto para Moscú como para Budapest", dijo este lunes el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.

Los expertos no esperan que el nuevo gobierno tome medidas radicales en lo que respecta a las relaciones con Moscú.

"En la práctica, no todo cambiará radicalmente en las relaciones con Rusia. Por un lado, será más fácil introducir nuevos paquetes de sanciones en la UE, pero es evidente que Hungría no se convertirá en el líder de la oposición a Rusia, al estilo de los países bálticos. Magyar ya ha declarado que está dispuesto a mantener contactos con Vladímir Putin y que entiende que romper todos los lazos sería perjudicial para Hungría, pero la diversificación gradual de los suministros de recursos energéticos se está volviendo bastante realista. Pero, de nuevo, esto no se presenta como algo antirruso, sino como el cumplimiento de los intereses húngaros", señaló Popov.

Además, el analista señala que Budapest se convertirá ahora en un lugar menos propicio para las negociaciones entre Moscú y Kiev.