El impacto del conflicto en Irán comienza a reflejarse con fuerza en las principales economías, y el Reino Unido aparece como el más afectado entre los países desarrollados, de acuerdo con un nuevo informe del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El organismo redujo de forma significativa sus previsiones de crecimiento para Londres en los próximos dos años. Para 2026, la economía británica avanzaría apenas un 0,8 %, frente al 1,3 % proyectado en enero, lo que representa el mayor recorte dentro del G7, recoge Reuters.
El informe también advierte sobre un repunte de la inflación, que podría acercarse al 4 % este año, antes de moderarse gradualmente hacia el objetivo del 2 % fijado por el Banco de Inglaterra para finales de 2027. En términos comparativos, el Reino Unido registraría una de las tasas inflacionarias más elevadas del grupo, en línea con Estados Unidos e Italia en distintos periodos.
La ministra de Finanzas británica, Rachel Reeves, reconoció el impacto del conflicto, aunque subrayó que no se trata de una guerra en la que el país esté directamente involucrado. No obstante, admitió que tendrá consecuencias económicas inevitables.
Reducción del crecimiento económico mundial
El FMI advierte que el conflicto podría desviar a la economía global de su curso, especialmente si se prolongan las tensiones energéticas, lo que añadiría presión adicional sobre economías vulnerables como la británica. En este sentido, rebajó su previsión de crecimiento económico mundial para este año, situándola en un 3,1 %.