El primer ministro británico, Keir Starmer, estaría perdiendo la confianza de los miembros de su propio partido debido a su incapacidad para gestionar casos complejos, informó el domingo Politico citando a fuentes anónimas de su círculo interno.
El medio indica que un importante número de políticos, asesores y funcionarios que han trabajado estrechamente con él lo describen como un líder definido por su ausencia.
"Mucha gente piensa que Keir Starmer es un buen hombre que está sobrepasado por las circunstancias. Error. Es un imbécil que está sobrepasado por las circunstancias", dijo una fuente interna. Otros afirman que no tiene capacidad para dirigir un equipo, aversión al conflicto, ninguna misión clara, poca energía para el cambio y poco interés en las personas y en la estrategia política.
Fuentes consultadas por Politico dicen que delega demasiada responsabilidad sin asumir el control. "Es evidente que no puede formar un equipo funcional", señaló un exfuncionario. "Es absolutamente incapaz de dirigir un equipo porque, en el fondo, no le interesan las personas", criticó. Sus colaboradores dicen que elude responsabilidades y deja a su equipo "colgado en caso de apuros".
El escándalo por el nombramiento de Peter Mandelson, ligado al depredador sexual Jeffrey Epstein, como embajador del Reino Unido en Estados Unidos expuso estas fallas. Starmer no fue informado sobre la recomendación negativa de verificación de sus antecedentes, lo que provocó renuncias y lo obligó a rendir cuentas en el Parlamento de su país.
Un exasesor cercano advirtió: "Creo que esto es prácticamente definitivo para él [en referencia a Starmer]. No entiendo cómo sigue saliéndose con la suya". A menos de dos años de su gran victoria electoral, muchos temen que este vacío de liderazgo termine por hundir su carrera política.