Las alteraciones provocadas por la agresión estadounidense-israelí contra Irán han sumido al mercado global del aluminio en una grave crisis de suministro, dijo a Reuters el principal analista de metales de la firma de materias primas Mercuria, Nick Snowdon.
"La magnitud del 'shock' de oferta que estamos viendo en el mercado del aluminio es probablemente el mayor 'shock' individual de oferta que ha sufrido un mercado de metales básicos desde el año 2000", afirmó.
Según el experto, se trata de un evento de 'cisne negro' —un escenario imprevisto y de fuerte impacto— que derivará ya este año en una escasez notable de este metal, clave para industrias como el transporte, la construcción y el embalaje.
"Ya estamos en un evento de 'cisne negro'. Nadie podría haber previsto algo de esta magnitud", sostuvo.
Millones de toneladas de déficit
La capacidad anual de fundición de aluminio de la región afectada por el conflicto en Oriente Medio ronda los 7 millones de toneladas métricas, lo que equivale a cerca del 9 % del suministro mundial previsto para este año.
El estrecho de Ormuz, la verdadera 'arma' de Irán
Aunque parte de la previsión de Mercuria, con sede en Suiza, se apoya en una mejora próxima del tránsito por el estrecho de Ormuz, que permitiría reactivar algunas fundiciones, el analista advierte de que el mercado del aluminio podría cerrar el año con un déficit de al menos 2 millones de toneladas. Si el conflicto se prolonga y continúan las restricciones al flujo de alúmina —insumo esencial para la producción del metal— hacia el golfo Pérsico, la escasez podría ser aún mayor.
Fundiciones paralizadas
Debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, en marzo los buques con alúmina cambiaron de rumbo y las fábricas de la región se quedaron sin esta materia prima necesaria para la fundición, explicó a Vzgliad el analista del corredor de bolsa Freedom Finance Global, Vladímir Chernov.
Los países árabes dependen totalmente de materias primas importadas para producir aluminio y "tradicionalmente, sirven como punto de transbordo, donde la alúmina se somete a electrólisis para transformarse en aluminio", agregó Alexánder Bajtin, estratega de inversiones de Garda Capital.
Según este experto, los países de la región al inicio de la guerra contaban con reservas de alúmina para 3 o 4 semanas y durante los días de tregua posiblemente pueden recibir algunos suministros y exportar parte del aluminio, pero, como "dependen al 100 % de materias primas importadas" muchas plantas se ven obligadas a reducir o paralizar su producción.
Además, Chernov señaló que una parte de las plantas de aluminio en la zona resultó dañada por los ataques. Por ejemplo, se registraron daños significativos en la mayor fábrica de la región, la planta de Emirates Global Aluminium, localizada en Al Taweelah (Emiratos Árabes Unidos), que activó cláusulas de fuerza mayor para suspender al menos parte de sus entregas.
Ante esta situación, según expertos, EE.UU. y Europa se encuentran en una situación especialmente vulnerable, dado que sus inventarios son bajos. El año pasado, Estados Unidos importó de Oriente Medio casi el 22 % del volumen total de aluminio adquirido en el exterior, mientras que Europa recibió de la región alrededor del 18,5 % de sus importaciones.
Precios máximos
Tras el colapso de las negociaciones entre EE.UU. e Irán y las amenazas de bloqueo del estrecho de Ormuz por parte del presidente Donald Trump, los mercados reaccionaron ante el temor a interrupciones prolongadas en el suministro mundial de aluminio, lo que llevó al metal a su precio más alto en cuatro años.
Así, el pasado 16 de abril, en la Bolsa de Metales de Londres, los futuros a tres meses subieron un 1,7 % hasta los 3.571 dólares por tonelada, alcanzando un máximo de 3.672 dólares durante la sesión. Según Chernov, esta alza de precios significa que para los compradores no solo se encarece el aluminio cotizado en bolsa, sino también el suministro físico.
Irán incauta barcos, mientras 'cae' el secretario de la Armada de EE.UU. en pleno bloqueo naval: MINUTO A MINUTO