Jeffrey Sachs acusa a EE.UU. de derrocar la democracia en Irán y explica el origen del "odio" mutuo

En una entrevista con Tucker Carlson, el economista sostuvo que la hostilidad con Irán se remonta al golpe impulsado en 1953 por Washington y Londres.

El economista estadounidense Jeffrey Sachs explicó que la raíz del conflicto entre EE.UU. e Irán se encuentra en la intervención occidental que derrocó al gobierno democrático iraní en 1953. "Irán era una democracia parlamentaria. Era un país pacífico que no amenazaba a nadie", afirmó en una entrevista con Tucker Carlson, publicada este viernes.

Sachs sostuvo que el punto de quiebre fue la decisión del entonces primer ministro iraní, Mohammad Mossadegh, de nacionalizar el petróleo. "Tuvo la audacia de decir que el petróleo 'bajo nuestro suelo' era iraní, no británico", señaló.

Según el economista, esa decisión provocó la reacción inmediata del Reino Unido y de EE.UU. "El Imperio británico, a través del MI6, acudió al emergente imperio estadounidense en forma de CIA y dijeron: tenemos que derrocar a este tipo",  afirmó.

"Lo hicieron con éxito. Lo que hoy llamaríamos una revolución de color", agregó Sachs, al describir el proceso que incluyó protestas y desestabilización hasta la caída del primer ministro Mohammad Mossadegh, en 1953.

Sachs agregó que ese período concluyó con la revolución islámica de 1979, cuando la población derrocó al sha. "Estados Unidos odió eso", afirmó, al explicar el origen de la hostilidad que persiste hasta la actualidad.

Sachs explicó que el pueblo encabezó una revolución y un levantamiento, expulsó a la Savak —el servicio de seguridad e inteligencia del sha— y echó del país tanto a la CIA como al propio sha. Recordó que fue en ese momento cuando Irán tuvo su revolución islámica e instauró el Gobierno que sigue vigente hasta hoy, un desenlace que -recalcó- Estados Unidos "odió".

Además, Sachs argumentó que dicha reacción se explica por la lógica imperial. "Cuando eres un imperio como nosotros, cuando tienes protectorados, cuando tienes lugares donde tienes a tu Ejército, y, en el caso de Irán, cuando tus grandes petroleras tienen inversiones allí que, de pronto, se pierde, porque lo que fue robado a Irán ahora es recuperado por Irán, eso plantea un tema de reputación", afirmó.

"Necesitamos volver a poner a Irán bajo nuestro control, porque somos un imperio. Si somos demasiado débiles frente a cualquier parte de nuestro imperio, eso daña nuestra reputación en cualquier lugar", subrayó. "Necesitamos castigar a esta gente por lo que ha hecho", concluyó.