El presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió a arremeter contra la OTAN por la falta de apoyo a su guerra contra Irán.
"La OTAN no estuvo ahí para nosotros. Y yo les preguntaba: '¿Quieren unirse a nosotros?' Y me decían: 'Señor, no queremos involucrarnos'. Sí, dijeron que no querían involucrarse", denunció en el aire de Fox News.
"Saben, el Reino Unido respondió: 'Oh, no, enviaremos barcos en cuanto termine la guerra'. Y eso no está bien. Eso no está bien. Simplemente no podemos permitirlo. Así que no estamos contentos", agregó.
"No estamos contentos con la OTAN. La OTAN no nos ha servido bien. Hemos estado sirviéndoles durante muchos años, gastando billones de dólares. Y cuando necesitábamos un poco de ayuda, no estaban ahí. Así que tenemos que recordarlo", concluyó el presidente.
🇺🇸😠"Tenemos que recordarlo": Trump dice que no está contento con la OTANEl presidente de EE.UU. denunció que su país "les sirvió durante muchos años, gastando billones de dólares", mientras que la OTAN "no estuvo ahí" para Washington contra Irán https://t.co/AEeG5WjwMApic.twitter.com/oBXsOKJZIA
— RT en Español (@ActualidadRT) April 26, 2026
Choque entre Washington y Europa
La guerra contra Irán, iniciada por EE.UU. e Israel a finales de febrero, ha desatado un fuerte choque entre Washington y Europa. Tras los contrataques iraníes y el bloqueo del estrecho de Ormuz, uno de los canales marítimos más importantes del globo, Trump criticó duramente a ciertos países de la OTAN, como España y el Reino Unido, por negarle el uso de sus bases militares y condicionar su ayuda para desbloquear la ruta marítima a que cesen los combates completamente.
A nivel individual, los países europeos han tenido una reacción semejante. Keir Starmer, primer ministro británico, declaró que no cederá ni cambiará su opinión porque "no es su guerra". Asimismo, Rachel Reeves, su ministra de Finanzas, sostuvo que la decisión de Trump era una "locura". David Lammy, su vice primer ministro, también consideró que las amenazas de Trump contra Starmer eran "insignificantes y mezquinas".
Por otra parte, Emmanuel Macron, presidente de Francia, calificó los ataques israelí-estounidenses de violación del derecho internacional, así como Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, que encabezando las críticas contra el conflicto, lo describió como "ilegal, injustificado y peligroso".
El presidente de EE.UU., por su parte, ha endurecido su discurso contra la alianza transatlántica, a la que llegó a calificar de "tigre de papel". Trump declaró que la OTAN "no ayudó en nada" y lamentó que algunos aliados evitaran colaborar en la operación, en particular al rechazar el uso de infraestructuras estratégicas como pistas de aterrizaje.
Las críticas se intensificaron este mes cuando la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, citó directamente al presidente para afirmar que los aliados del bloque militar "fueron puestos a prueba y fracasaron", en referencia a la falta de respaldo en la ofensiva. En una ocasión, Trump incluso insinuó que EE.UU. podría abandonar la alianza.



