OpenAI, la empresa matriz de ChatGPT, enfrenta acusaciones por su presunta responsabilidad en la masacre escolar en Tumbler Ridge, Canadá, donde ocho personas murieron a manos de Jesse van Rootselaar, una joven transgénero* de 18 años
Las familias de las víctimas han presentado siete demandas ante un tribunal federal de California, alegando que OpenAI fue "demasiado codiciosa" al no implementar medidas de seguridad adecuadas para controlar el uso del 'chatbot', que la atacante utilizaba frecuentemente, según informa The New York Post.
Los demandantes sostienen que esta inacción "profundizó la obsesión" de la adolescente por llevar a cabo el ataque en febrero de 2026, considerado como el tiroteo escolar más mortífero en Canadá en casi cuatro décadas.
"Priorizar las ganancias sobre la vida de los niños"
En ese sentido, OpenAI y su CEO, Sam Altman, han sido acusados de "diseñar un producto peligroso, ignorar las advertencias de su equipo de seguridad […] y priorizar las ganancias sobre la vida de los niños de Tumbler Ridge".
Aunque el equipo de seguridad de ChatGPT desactivó la cuenta de Van Rootselaar en junio, siete meses antes de los homicidios, no existían medidas que impidieran que volviera a registrarse con un nombre de usuario diferente, según la demanda.
La demanda también afirma que el equipo de seguridad de ChatGPT recomendó a OpenAI alertar a la Policía canadiense sobre el comportamiento preocupante de la joven, pero la compañía decidió no hacerlo. Alegaron que dicha acción podría sentar un precedente problemático cada vez que se identificara a un usuario planeando actos violentos en la vida real. "Hicieron los cálculos y decidieron que la seguridad de los niños de Tumbler Ridge era un riesgo aceptable", denunciaron los familiares.
*El movimiento internacional LGBT está calificado como organización extremista en el territorio de Rusia y prohibido en el país.