Estados Unidos está inmerso en la modernización de su tríada nuclear —misiles balísticos intercontinentales, submarinos y bombarderos estratégicos— y mantiene la intención de realizar pruebas tanto de las armas como de sus sistemas de lanzamiento, declaró este miércoles el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en una comparecencia ante el comité de la Cámara de Representantes encargado de las Fuerzas Armadas.
"Vamos a probar las armas nucleares y los sistemas de entrega en las mismas condiciones que los demás", afirmó Hegseth. También indicó que el Departamento de Guerra está trabajando en "opciones adicionales" para reforzar la disuasión y mejorar la capacidad de gestionar una posible escalada en caso de crisis.
La comparecencia se enmarca en la presentación de un presupuesto de defensa de 1,5 billones de dólares para 2027, que la Administración Trump describe como una inversión "generacional" destinada a reindustrializar la base militar, modernizar capacidades en todos los dominios —incluido el nuclear— y sostener la doctrina de "paz mediante la fuerza".