El exdirector del FBI James Comey fue detenido este miércoles, tras presentarse voluntariamente ante las fuerzas del orden en un tribunal federal de Alexandría en el Distrito Este de Virginia, reporta CNN.
Comey, quien estuvo al frente del FBI entre septiembre de 2013 y mayo de 2017, está siendo acusado de presuntamente hacer una amenaza contra el presidente del país, Donald Trump.
Su detención fue breve, puesto que tras entregarse, tuvo una breve comparecencia ante el tribunal; y, tras ello, un juez ordenó su liberación y no impuso condiciones especiales. Ahora, se espera que su próxima comparecencia en el tribunal sea en Carolina del Norte, donde se presentaron los cargos, recoge Reuters.
Durante la comparecencia, Comey no habló. Su abogado, Patrick Fitzgerald, mencionó que argumentaría que el caso es una acusación vengativa, es decir, que se presentó para castigar al exdirector del FBI por ejercer sus derechos legales.
"No tengo miedo"
Todo comenzó por una publicación en redes sociales, que contenía una imagen de conchas marinas en una playa dispuestas formando la frase "86 47". La acusación señala que la figura se interpreta como una amenaza velada (86 significa 'eliminar' y Trump es el 47.º presidente).
En concreto, los cargos contra el exjefe del FBI incluyen amenaza al presidente y transmisión de amenaza a través del comercio interestatal, con una posible pena de hasta 10 años de prisión. Esta acción es el segundo intento de la Administración Trump por procesar a uno de sus mayores oponentes políticos.
En un reciente video, publicado después de haber sido acusado formalmente, Comey defiende su inocencia: "Bueno, han vuelto. Esta vez sobre una foto de conchas marinas en una playa de Carolina del Norte hace un año. Y esto no terminará aquí. Pero nada ha cambiado en mí: sigo siendo inocente, no tengo miedo y todavía creo en un poder judicial federal independiente, así que adelante", declaró.
Y añadió: "Pero es muy importante que todos recordemos que esto no es lo que somos como país. Así no es como se supone que debe ser el Departamento de Justicia. La buena noticia es que cada día nos acercamos más a restaurar esos valores. Mantengan la fe".