El Departamento de Justicia de EE.UU. anunció este miércoles acusaciones contra el gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas, entre autoridades y exfuncionarios, por presunto tráfico de drogas y delitos relacionados con armas.
Las autoridades estadounidenses abrieron una investigación formal contra Rocha por sus presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa. Una de sus hipótesis es que 'Los Chapitos', una facción del grupo criminal, lo ayudaron a ser electo, entre otras cosas, "secuestrando e intimidando a sus rivales".
Washington sostiene que desde 2021, cuando Rocha asumió la gobernación, "prometió" proteger a los hijos del excapo, Joaquín Guzmán Loera, mientras ellos "distribuían grandes cantidades de drogas" a EE.UU., es decir, "permitió que 'Los Chapitos' operaran con impunidad en Sinaloa".
El fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el jefe de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés), Terrance C. Cole, también acusaron al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; al senador, Enrique Inzunza Cazarez; y al vicefiscal de esa entidad, Dámaso Castro Zaavedra.
La lista de imputados la completan el exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa, Enrique Díaz Vega; el exsecretario de Seguridad del estado, Gerardo Mérida Sánchez; el exdirector de la Policía estatal, José Antonio Dionisio Hipólito; el excomandante de la Policía Municipal de Culiacán, Juan Valenzuela Millán; y los exdirectores de la Policía de Investigación sinaloense, Marco Antonio Almanza Avilez y Alberto Jorge Contreras Núñez.
Los 10 mexicanos ahora están en la mira de Washington por "haberse asociado con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de estupefacientes a Estados Unidos".
En el caso de Valenzuela Millán también lo acusan de presunta conspiración para cometer secuestro con resultado de muerte. Para cada uno de ellos el Departamento de Justicia pide cadena perpetua.