El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseveró que el futuro del diálogo con EE.UU. depende de que Washington detenga su "enfoque codicioso" y sus "acciones provocativas".
"Insistimos en continuar con el proceso diplomático para alcanzar una solución justa que garantice el respeto a los derechos de Irán y establezca la paz y la tranquilidad en la región", dijo el mandatario este jueves en una llamada telefónica con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi.
"La realización de esto depende de que la parte estadounidense detenga su enfoque codicioso y sus acciones provocativas", agregó.
Asimismo, aseguró que las declaraciones provocativas de los funcionarios estadounidenses, junto con el bloqueo de los puertos iraníes, son inaceptables y contrarias a las leyes y regulaciones internacionales. "Estas acciones complican aún más la situación en la región", subrayó.
Por su parte, Takaichi afirmó que su Gobierno cree que la continuación de los diálogos ayudará a reducir las tensiones a nivel regional, al tiempo que expresó que Tokio espera que las negociaciones entre ambas partes se reanuden pronto y finalmente conduzcan a un acuerdo definitivo.
- El 21 de abril Donald Trump anunció la prórroga del alto el fuego con Irán establecido el 7 de abril. Explicó que la decisión se debía a que supuestamente el Gobierno iraní está "gravemente dividido" y a que Pakistán solicitó a Washington que suspendiera sus ataques contra la República Islámica "hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada".
- Trump también informó que había ordenado a las Fuerzas Armadas mantener el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y permanecer en estado de alerta y operativas.
- El 18 de abril, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Washington levante por completo el bloqueo naval. "Acercarse al estrecho de Ormuz será considerado una cooperación con el enemigo y el buque infractor será atacado", subrayó.
MINUTO A MINUTO: Trump lanza un ultimátum a Irán y este promete una "nueva sorpresa" para EE.UU.