Las tropas rusas tomaron con éxito una zona fortificada del Ejército ucraniano sin encontrar resistencia alguna gracias a una astuta estrategia en la que emplearon vehículos de combate capturados. Así, durante el avance, una nevada inesperada que cayó este mes benefició a las unidades de asalto rusas y las tropas de Kiev las confundieron con efectivos de su bando, según el Ministerio de Defensa de Rusia.
"El enemigo nos tomó por suyos. Todos sus drones nos sobrevolaron sin tocarnos", explicó Antón Raskoválov, comandante de un pelotón de asalto de la 35.ª Brigada de Fusileros Motorizados del grupo de tropas Centro.
Aprovechando la situación, el comando de asalto ruso sorprendió a los operadores de drones del Ejército ucraniano, irrumpiendo en su centro de control. Tras capturar a los enemigos, los soldados examinaron su equipo y dispositivos.
"Las contraseñas de sus teléfonos eran sencillas. Tras desbloquearlos, obtuve acceso a sus mapas de operaciones. Gracias a estos mapas, pudimos descubrir su ruta", comentó uno de los combatientes de las fuerzas de Rusia.