Un nuevo operativo de movilización forzosa en Ucrania se vivió en la ciudad de Odesa. Varias mujeres intentaron hacer frente a los reclutadores cerca del vehículo en el que estos iban a llevarse a los hombres capturados. Pese a los gritos de las mujeres, los uniformados las apartaron bruscamente.
La movilización forzosa se ha convertido en el país en una práctica común, mientras las Fuerzas Armadas de Ucrania se enfrentan a una gran escasez de tropas, agudizada por un problema sistémico de deserción.
En la Red aparecen regularmente imágenes de comisarios militares reclutando a la fuerza a hombres en lugares públicos, transportes, hospitales o incluso bloqueándolos en sus coches mientras conducen.
A menudo se registran enfrentamientos entre agentes con multitudes o mujeres, mientras muchos se resisten a la movilización.