Estados Unidos prevé retirar 5.000 militares de Alemania, con el foco en el gran complejo de entrenamiento de Grafenwöhr y la vecina localidad de Vilseck, informa este lunes Bild.
De acuerdo con el medio, el repliegue afectaría a la brigada Stryker, asentada en Vilseck, y el Departamento de Guerra de EE.UU. prevé completar el movimiento en un plazo de 6 a 12 meses. Cerca de 40.000 soldados estadounidenses están estacionados en Alemania: en Grafenwöhr habría en torno a 16.000 en grupos de entrenamiento variables y en Vilseck, unos 10.000.
Medios locales precisan que el campo de maniobras de Grafenwöhr es la mayor base del Ejército de EE.UU. fuera del país norteamericano y, sumando familiares y personal civil, en la zona viven más de 30.000 estadounidenses. La retirada de los efectivos afectaría también a sus familiares, que se marcharían con ellos. No obstante, Bild señala que la base no se cerraría, puesto que, tras la salida de 5.000 militares, se prevé que entre 5.000 y 8.000 efectivos permanezcan allí estacionados.
Mientras tanto, el ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, dijo que el Gobierno aún no tiene confirmación oficial sobre cuándo, cómo y en qué escala exacta se producirá la retirada, pero resaltó que tal paso no pondría en cuestión la capacidad de disuasión de la OTAN.
"Bastante fuerte"
En la misma línea, el alcalde de Vilseck, Thorsten Grädler, aseveró que la decisión es "bastante fuerte" y representa "un golpe muy duro", abogando por hacer "todo lo posible" para que Washington reconsidere. De igual modo, Bild destaca que, para una ciudad de unos 6.500 habitantes, la presencia estadounidense es un importante factor económico, dado que se trata de una zona estructuralmente débil dentro del estado de Baviera. Además de proyectos de vivienda asociados a la presencia militar, se construyeron 49 casas por valor de 20 millones de euros (23.400 millones de dólares) y hay otras 36 en construcción; no está claro si EE.UU. detendrá esas obras.
El contexto político está marcado por el malestar de Donald Trump por lo que considera un apoyo insuficiente de sus socios europeos en la guerra con Irán: la semana pasada, anunció tanto nuevos aranceles a los automóviles europeos como el retiro de tropas de Alemania, explicando que Estados Unidos no tiene intención de desplegar en el país germano, como estaba previsto desde este año, un batallón con tres sistemas de misiles de alcance intermedio, incluidos misiles hipersónicos avanzados, que ahora parecen destinados a Oriente Medio.
La escalada fue precedida por un conflicto abierto entre Trump y Merz. La semana pasada, el canciller alemán dijo que las autoridades iraníes están "humillando" a EE.UU. y demostrando que son "evidentemente más fuertes de lo que se pensaba". Asimismo, indicó que que se sentía "desilusionado" por el enfoque adoptado por EE.UU. e Israel contra Irán y, en su lugar, defendió la necesidad de que la Unión Europea trabaje decididamente en pos de una solución diplomática del conflicto.
En respuesta, el líder republicano recomendó a Merz "dedicar más tiempo a arreglar su destrozado país, en especial en lo referente a la inmigración y la energía, y menos tiempo a interferir con quienes están eliminando la amenaza nuclear iraní".
Bild recuerda que el mandatario estadounidense ya había planteado un retirada de Vilseck durante su primer mandato, en 2020, pero el proceso se frenó tras su derrota electoral ante Joe Biden. El diario cita además opiniones de que el repliegue debilitaría el flanco oriental de la OTAN en Europa, al afectar a personal especializado, como tripulaciones de blindados, especialistas en armamento y pilotos.



