Las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron un túnel subterráneo de aproximadamente 30 metros de longitud perteneciente al grupo libanés Hezbolá, en una operación de la Brigada 226 y la Unidad Yahalom de sus fuerzas militares. Además, aseguran haber desmantelado depósitos de armas cercanos que contenían tres toneladas de material explosivo, minas, sistemas antitanque y misiles Kornet.