El ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, reconoció este lunes que el hecho de que no se vaya a producir en el suelo del país el despliegue de misiles de crucero estadounidenses Tomahawk vuelve a abrir una brecha de capacidades que Europa deberá compensar.
En declaraciones a la prensa antes de participar en una demonstración del Ejército de Tierra, el funcionario recordó que el envío de Tomahawks había sido acordado en 2024 por los entonces mandatarios de EE.UU. y Alemania para cubrir de forma provisional las carencias defensivas europeas.
"Fue un acuerdo entre Joe Biden y el canciller Olaf Scholz, como un puente temporal hasta que nosotros mismos, como europeos —ese debe ser el objetivo central y principal— hayamos desarrollado capacidades propias", explicó, advirtiendo que, si ese plan no se materializa como se esperaba, la brecha vuelve a abrirse. "Que esto ahora posiblemente no vaya a ocurrir en la forma que esperábamos hasta ahora vuelve a abrir ese vacío de capacidades y tenemos que mirar cómo podemos cerrarlo, cómo podemos compensarlo", dijo.
En cuanto al anuncio sobre la retirada de 5.000 militares estadounidenses de Alemania, aseguró que no pondrá en duda la capacidad de disuasión de la OTAN y llamó a percibirlo "con calma". "Hay que encuadrar todo esto con calma. No es realmente sorprendente, quizá el momento", expresó. No obstante, subrayó que no hay confirmación oficial sobre los detalles del posible repliegue.
"No tenemos confirmación oficial de cuándo y cómo se hará y en qué magnitud", señaló, agregando que, aun si se produjera, no pondría en cuestión la capacidad de disuasión de la OTAN como tal. "No hay absolutamente ninguna duda", enfatizó.
Al ser preguntado sobre cómo cubrir el vacío y qué implicaría dicha medida para la OTAN y la Bundeswehr (Ejército alemán), recordó que ya en 2023 había advertido que Europa debía prepararse para que EE.UU. redujera su presencia en el continente para concentrarse más en el Indo-Pacífico. En esta línea, indicó que Berlín y sus socios trabajan en una solución europea para desarrollar sistemas de ataque en profundidad. "Ya en 2023 empezamos, junto con los británicos, y ahora quieren sumarse los franceses, a desarrollar nosotros mismos como europeos sistemas DPS [ataque de precisión en profundidad], y lo más rápido posible", destacó.
Discrepancias que suscitan dudas
La reciente disputa entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el canciller alemán, Friedrich Merz, por las acciones militares de Washington contra Irán habría llevado a cancelar el despliegue en Alemania de un contingente de EE.UU. equipado con armas de largo alcance.
De acuerdo con The Financial Times, la cancelación, anunciada al mismo tiempo que la decisión de retirar 5.000 soldados del país germano, deja a Europa con una brecha de seguridad "evidente", mientras que el paso de Trump profundizó el temor en las capitales europeas de que EE.UU. retire armas más rápido de lo que la región pueda crear alternativas.
En este sentido, los misiles de largo alcance aparecen como uno de los sistemas críticos que los países europeos deben producir por sí mismos tras décadas de dependencia de las plataformas estadounidenses. Según el acuerdo alcanzado por Biden y Scholz, el despliegue de tropas con misiles Tomahawk, misiles balísticos SM-6 y el arma hipersónica de largo alcance Dark Eagle iba a servir para "demostrar el compromiso de Estados Unidos con la OTAN y su contribución a la disuasión integrada europea".
En este contexto, Alemania, Francia, Polonia, Reino Unido e Italia anunciaron su intención de trabajar juntos en el desarrollo de misiles de crucero y balísticos de medio y largo alcance; posteriormente también se sumó Suecia.
- La escalada fue precedida por un conflicto abierto entre Trump y Merz. La semana pasada, el canciller alemán dijo que las autoridades iraníes están "humillando" a EE.UU. y demostrando que son "evidentemente más fuertes de lo que se pensaba". Asimismo, indicó que que se sentía "desilusionado" por el enfoque adoptado por EE.UU. e Israel contra Irán.
- En respuesta, el líder republicano recomendó a Merz "dedicar más tiempo a arreglar su destrozado país, en especial en lo referente a la inmigración y la energía, y menos tiempo a interferir con quienes están eliminando la amenaza nuclear iraní".