El Gobierno de Suecia presentó este martes los detalles de una nueva autoridad civil de inteligencia exterior, denominada UND, cuyo inicio formal está previsto para el 1 de enero de 2027.
Durante una rueda de prensa, la ministra de Asuntos Exteriores del país, Maria Malmer Stenergard, declaró que una inteligencia civil podría mejorar la anticipación de conflictos y mencionó la crisis ucraniana, donde "quedó muy claro que la ventaja informativa y la capacidad de adaptación rápida y continua de distintos sistemas técnicos son tan decisivas como los sistemas de armas sofisticados".
La funcionaria precisó que la nueva entidad —que se espera que esté en pleno funcionamiento para finales de año— se encargará de recopilar información sobre otros países y detectar amenazas para Suecia como terrorismo, ciberataques y otros riesgos de seguridad y asumirá parte de las tareas de la inteligencia militar (MUST), trabajando al mismo tiempo estrechamente con las Fuerzas Armadas y la Policía de seguridad.
"Ahora estamos ampliando estas capacidades y la idea es que MUST se centre más en los aspectos militares, mientras que la nueva autoridad de la UND se enfocará más en los aspectos civiles", explicó, detallando que el Ejecutivo ya envió una consulta legislativa con los cambios legales necesarios.
Malmer Stenergard comparó la nueva autoridad con el MI6 británico y señaló que debe centrarse en la recopilación civil de inteligencia exterior "sobre el terreno" y el desarrollo de capacidades técnicas.
Críticas internas
El proyecto se basa en una investigación presentada en junio de 2025 que concluyó que, con la membresía en la OTAN, el deterioro del entorno de seguridad y el avance tecnológico, el Gobierno sueco no debería depender solo de la inteligencia militar y debía contar con capacidades propias.
No obstante, la propuesta ha recibido críticas, entre otros, de las Fuerzas Armadas suecas, que consideran que el calendario es demasiado ajustado y que la reorganización podría poner en peligro la coordinación e interrumpir el trabajo de inteligencia que ya está en marcha.
La Cancillería precisó que el Ejecutivo adoptará en junio la decisión sobre una proposición y que el Parlamento tratará el texto en agosto. Ante las críticas sobre el momento de la reforma, Malmer Stenergard respondió: "Algunos han señalado que ahora no es el momento adecuado, pero este Gobierno no deja para mañana lo que debemos hacer hoy".