Las autoridades de California (EE.UU.) ejecutaron este miércoles una orden de registro vinculada al asesinato de Kristin Smart, una estudiante universitaria que desapareció hace 30 años y cuyo cuerpo nunca fue hallado, informan medios locales.
La oficina del alguacil del condado de San Luis Obispo precisó que el operativo se llevó a cabo en una vivienda de Arroyo Grande propiedad de Susan Flores, madre de Paul Flores, condenado en 2022 por el asesinato de Smart y que actualmente cumple una pena de 25 años a cadena perpetua.
En un comunicado, el alguacil indicó que se está llevando a cabo una investigación adicional en la propiedad, donde se está inspeccionando y tomando muestras del terreno en busca de los restos de la mujer, después de que un juez de la corte superior firmara la orden correspondiente. La Fiscalía del condado, encabezada por Dan Dow, señaló que participó en el registro con el objetivo de "llevar a casa a Kristin".
"Aunque los responsables de la muerte de Kristin —y quienes conocen su paradero— podrían dar respuestas en cualquier momento, seguimos firmemente comprometidos a utilizar todas las herramientas legales disponibles para localizar los restos de Kristin y apoyar a su familia hasta que sea llevada a casa", declaró Dow.
Declarada legalmente muerta
Kristin Smart, de 19 años, desapareció en mayo de 1996, cuando regresaba a su residencia de la Universidad Politécnica Estatal de California, después de asistir a una fiesta. La vieron por última vez en compañía de Paul Flores, que era su compañero de clase.
Smart fue declarada legalmente muerta en 2002, aunque su cuerpo nunca fue encontrado. Paul Flores fue arrestado en 2021 bajo sospecha de haberla asesinado y, posteriormente, fue condenado por asesinato en primer grado.
Poco después de su arresto, la madre de Flores y su novio de entonces, Mike McConville, fueron acusados de ayudar a mover y a cambiar de lugar el cadáver tras un registro policial. Rubén Flores, padre de Paul, también fue detenido, supuestamente, por haber ayudado a su hijo a deshacerse de los restos de la joven.
Hace tres años, un grupo de científicos que trabajaba en el patio trasero de la casa de los vecinos de Susan Flores detectó, mediante muestreo de vapor del suelo, unos compuestos orgánicos volátiles que, según afirmaron, podrían estar asociados a la descomposición de restos humanos.
Tim Nelligan, un ingeniero de suelos, afirmó haber encontrado indicios de restos humanos a partir de los datos recopilados en la zona. En ese momento, esta técnica no estaba probada y nunca se había utilizado en procedimientos penales, aunque el grupo aseguró que confiaba en sus hallazgos.