La guerra contra Irán y las restricciones de exportación recientemente impuestas por China han disparado los precios del ácido sulfúrico, generando preocupación por posibles interrupciones en las cadenas de suministro globales, recoge The Wall Street Journal.
Una parte significativa del volumen mundial de la principal materia prima necesaria para producir este compuesto, el azufre, proviene de refinerías de petróleo y plantas de procesamiento de gas en el golfo Pérsico. Del ácido sulfúrico depende la producción mundial de fertilizantes, el procesamiento de cobre y níquel, así como la producción de semiconductores, papel, caucho y cuero, junto con el tratamiento de agua.
Según la publicación, las interrupciones al paso por el estrecho de Ormuz afectaron el suministro global de este químico, mientras China, el mayor productor mundial de azufre, limitó las exportaciones este mes para estabilizar los precios internos de los fertilizantes y proteger su seguridad alimentaria.
"Estamos llegando a un punto crítico, en el que las existencias se están agotando y la producción de minerales esenciales y productos agrícolas, como el fosfato, se está ralentizando", afirmó Craig Jorgenson, director ejecutivo del grupo industrial Sulphur Institute.