La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán no ha llegado a su fin, afirmó el domingo el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en una entrevista a CBS News.
"Creo que [la guerra] logró mucho, pero no ha terminado, porque en Irán todavía queda material nuclear, uranio enriquecido, que debe ser retirado. Todavía hay instalaciones de enriquecimiento que deben ser desmanteladas. Todavía existen fuerzas 'proxy' que Irán apoya. Hay misiles balísticos que aún quieren producir. Ahora, hemos degradado gran parte de eso", declaró Netanyahu.
Sin embargo, según el líder israelí, "todo eso sigue ahí y aún queda trabajo por hacer".
Hablando de un posible método para retirar el uranio altamente enriquecido del país persa, señaló que el presidente estadounidense, Donald Trump, tiene ganas de entrar en el territorio iraní.
"No voy a hablar de medios militares, pero lo que me ha dicho el presidente Trump es: 'Quiero entrar allí'. Y creo que eso puede hacerse físicamente", dijo.
En este contexto, argumentó que "ese no es el problema". "Si hay un acuerdo y entras allí y lo sacas, ¿por qué no? Esa es la mejor manera", observó el primer ministro.
Por otro lado, se negó a comentar la posibilidad de sacar el uranio por la fuerza si no hay acuerdo.
Al ser preguntado sobre cuánto tiempo llevará alcanzar ese objetivo, respondió: "No voy a dar un calendario". "Pero diré que esa es una misión tremendamente importante", resumió Netanyahu.
"Podemos sorprender al enemigo"
La misma jornada, el portavoz del Ejército de Irán, el general de brigada Akrami Nia, advirtió que, si EE.UU. e Israel vuelven a cometer un "error de cálculo" y emprenden una agresión contra su país, "sin duda" se enfrentarán a "otras opciones sorpresa".
Según declaró, esas opciones incluirían "equipos más avanzados y nuevos", "métodos modernos de guerra" y, lo que consideró más importante, "nuevos escenarios de combate".
"Es decir, la guerra entrará en ámbitos que el enemigo no ha previsto ni ha contemplado en sus planes, y en ese terreno podemos sorprender al enemigo", afirmó el portavoz.
- Antes de los ataques de Israel y EE.UU. en junio del año pasado, se estimaba que Irán disponía de más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, así como de casi 200 kilogramos de material con un nivel de enriquecimiento de alrededor del 20 %, que puede llevarse a un nivel apto para armas con relativa facilidad.
Durante esta nueva escalada, Washington no ha descartado una operación terrestre en caso de que Teherán no renuncie a sus reservas de uranio enriquecido.


