Enviado del Kremlin comenta una "revelación repentina" sobre los fracasos de los líderes europeos

The Wall Street Journal indicó en un reciente artículo que, en toda Europa, "los votantes están hartos y lo están desquitando con sus líderes".

The Wall Street Journal se dio cuenta inesperadamente de que algunos líderes europeos no pueden negar sus "catastróficos fracasos", afirmó el director del Fondo Ruso de Inversión Directa y enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, al comentar una reciente publicación del diario estadounidense. 

"Todo eso es cierto. ¿Por qué esta revelación repentina por parte de WSJ? Los burócratas de la Unión Europea simplemente no pueden negar sus catastróficos fracasos. La hora de la verdad se acerca", escribió el domingo en su cuenta de X.

Crisis de confianza en Europa

En un artículo publicado el pasado viernes, periodistas del periódico norteamericano indicaron que tanto en el bloque comunitario como en el Reino Unido "los votantes están hartos y lo están desquitando con sus líderes". Se señala que la crisis de confianza se ha manifestado de manera diferente en cada país, dependiendo del ritmo de las elecciones y de las particularidades del sistema político.

Según el medio, el Reino Unido es un buen ejemplo de los problemas más amplios de Europa: las familias no ven crecer sus ingresos, lo que les genera una sensación de rezago en comparación con las economías más dinámicas de EE.UU. y Asia. Las repetidas crisis energéticas, desde el inicio del conflicto en Ucrania hasta la crisis actual en Oriente Medio, han elevado el coste de la vida y empeorado aún más el ánimo. Los analistas señalan que los votantes consideran que el primer ministro británico, Keir Starmer, simplemente no está a la altura del desafío. Sus críticos afirman que carece de carisma y muestra un liderazgo débil, por lo que la prensa local lo describe con frecuencia como inexpresivo, un autómata o un títere de las personalidades más enérgicas de su conflictivo partido

Al igual que el Reino Unido, Francia se está hundiendo lentamente. Con una deuda pública que asciende a la cifra récord de 4,1 billones de dólares, el país europeo cuenta ahora con pocas opciones para afrontar la crisis energética derivada del conflicto en Irán. En su lugar, el Gobierno ha aumentado los impuestos este año para controlar el déficit y elevar el gasto militar. Mientras, el presidente centrista, Emmanuel Macron, se ha convertido en el blanco de la frustración. Su popularidad cayó al 20 % este mes, muestra una reciente encuesta de Elabe, lo que lo convierte en uno de los líderes galos menos populares de la historia reciente. 

Al mismo tiempo, en Alemania, solo el 13 % de los votantes está satisfecho con la gestión del Gobierno, el porcentaje más bajo en más de 20 años, de acuerdo con una encuesta realizada por ARD. El apoyo a la Unión Demócrata Cristiana del canciller Friedrich Merz se sitúa ahora en el 22 %, su peor resultado hasta la fecha, mientras que el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) alcanza el 27 %, un máximo histórico, según otra encuesta del grupo de sondeos Forsa. 

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, también registró el mes pasado un índice de desaprobación del 55 %, el mismo que Rob Jetten, el primer ministro progresista de los Países Bajos. En España, cerca del 57 % de la población se mostró descontenta con la gestión de Pedro Sánchez, el presidente de Gobierno de izquierda y crítico declarado de Donald Trump.