España considera que la Unión Europea (UE) debe disponer de un poder militar autónomo de EE.UU., en interés de que adversarios estratégicos como Rusia no puedan sacar provecho de la incertidumbre y las brechas que hoy signan la relación entre Washington y Bruselas, declaró esta jornada el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, en conversación con Politico.
Albares alegó que la crisis en Asia occidental derivada de la guerra contra Irán, marcó un punto de inflexión para la autonomía estratégica europea, que supone un punto de no retorno. "Este es el momento de la soberanía e independencia de Europa. Los estadounidenses nos invitan a ello", aseveró.
Así las cosas, sostuvo, ha llegado el tiempo de que Bruselas se libere de la "dependencia" que mantiene con su socio trasatlántico. "Liberarse de la dependencia significa liberarse de la coerción, ya sea mediante aranceles o el uso de la amenaza militar. Y liberarse de las consecuencias de las decisiones de otros", abundó.
Poder disuasorio propio
"Necesitamos unas fuerzas armadas, una capacidad de defensa común", afirmó Albares. Empero, aclaró que la propuesta no debe interpretarse como una tentativa de socavar a la OTAN. Antes bien, apeló al caso estadounidense para defender que el fortalecimiento de un ejército como ese, estimado el más poderoso del mundo, no se ha traducido en un debilitamiento de la alianza militar.
"EE.UU. ha estado fortaleciendo su ejército cada vez más y nadie piensa que eso debilite a la OTAN. Si la OTAN ya no proporciona la seguridad que ofrecía antes… [entonces] nosotros, como europeos, tenemos que hacer más", dijo al respecto.
A ello sumó que "la magia" de la Alianza radica en que los países hacen parte de ella "y no pasa nada porque nadie se atreve a comprobar si el Artículo 5 funciona de verdad o no" y que el propósito de esa iniciativa es "recrear" la disuasión. "Que si quieres meterte conmigo, que te vayas a otro sitio porque estaremos unidos", completó.
Tras el inicio de la guerra contra Irán, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado el papel de la OTAN porque sus miembros se han negado a involucrarse en la conflagración, ni siquiera indirectamente. De entre ellos, España ha cuestionado abiertamente la legalidad y legitimidad de la agresión de Washington y Tel Aviv contra Teherán, y ha proscrito el uso de sus bases militares en operaciones vinculadas con ataques al país persa.