El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró este jueves que su país dispone de "amplia" experiencia recibiendo ayuda internacional, incluso desde EE.UU., y que "cualquier donante puede dar fe de esa realidad", luego de que el Departamento de Estado del país norteamericano difundiera un comunicado en el que se afirmó falsamente que La Habana había declinado un apoyo humanitario cifrado en 100 millones de dólares.
"Si verdaderamente hay disposición del Gobierno estadounidense a brindar ayuda en los montos que anuncia y en plena conformidad con las prácticas universalmente reconocidas para la ayuda humanitaria, no encontrará obstáculos ni ingratitud de parte de Cuba", escribió el mandatario en su perfil de X.
No obstante, Díaz-Canel calificó el ofrecimiento de Washington al pueblo cubano de "inconsecuente y paradójico", visto que la Casa Blanca, "de modo sistemático y despiadado", no ha dejado de castigarlo colectivamente desde hace décadas. Por ello, tras precisar que "las prioridades son más que evidentes: combustibles, alimentos y medicinas", demandó nuevamente el fin del bloqueo y las numerosas sanciones que pesan sobre la isla.
"Por cierto, podría aliviarse el daño de un modo más fácil y expedito con el levantamiento o alivio del bloqueo, pues se conoce que la situación humanitaria es fríamente calculada e inducida", completó.
Previamente, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, desmintió lo aseverado desde la oficina del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, llamó a recordar que "el Gobierno cubano no tiene como práctica rechazar ayuda extranjera que se ofrece de buena fe y con fines genuinos de cooperación" y aseguró que las autoridades del país caribeño no tienen problema alguno en trabajar con la Iglesia católica o cualquier otra entidad, si bien aún habría de precisarse la forma y el destino de la ayuda ofrecida por el Gobierno estadounidense.
Amenaza a Cuba
- El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
- Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
- EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de 6 décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.