El jugador de rugby neozelandés Eugene Hanna, de 30 años, falleció este martes tras no recuperarse de una grave lesión sufrida el 2 de mayo, durante un partido, informa la prensa local.
Hanna, integrante del equipo Premier Reserves, padeció una lesión que el club describió únicamente como "imposible de sobrevivir", sin precisar su naturaleza. Permaneció 10 días hospitalizado intentando recuperarse antes de morir.