El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso reiteró su apoyo "incondicional" a Cuba, en medio del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
"Apoyamos incondicionalmente a Cuba y, quiero recalcar, no abandonamos nuestra postura de principios de respaldo a un Estado históricamente cercano a nosotros, un Estado que nos brinda —a Rusia— un valioso apoyo en foros internacionales", señaló este viernes el viceministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Riabkov, agregando que ambos países cooperan en "muchos aspectos relativos a la formación de un nuevo orden mundial".
Al mismo tiempo, el alto cargo manifestó que el bloqueo es una manifestación abierta de la doctrina Monroe que muestra la intolerancia hacia "el disentimiento" en Occidente. "Una cosa nos queda clara: independientemente de cómo se desarrolle este proceso, estamos ante una manifestación cínica y flagrante de la doctrina Monroe, que no tolera la 'disidencia' en todo el hemisferio occidental", dijo.
Apoyo firme a La Habana
La jornada anterior, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, manifestó la disposición de Moscú a brindar apoyo a Cuba. El respaldo fue transmitido a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, durante un encuentro bilateral celebrado al margen de la cumbre de cancilleres de los BRICS.
"La parte rusa ha manifestado su disposición a prestar apoyo a La Habana en la consecución de su justa reivindicación de que Estados Unidos ponga fin de inmediato al bloqueo comercial, económico y financiero de la isla, así como a la exclusión de Cuba de la lista estadounidense de 'Estados patrocinadores' del terrorismo", señala la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.
Amenaza a Cuba desde EE.UU.
El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
La semana pasada, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, avisó que planean imponer nuevas sanciones contra Cuba. Esto, después de que el 1 de mayo, Trump firmara una orden ejecutiva que impone otras medidas contra el Gobierno de la isla, ampliando las restricciones existentes bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.


