La Comisión Europea lanza un sombrío vaticinio sobre la relación con China

El bloque aboga por una "respuesta más sólida y coherente" al intercambio con el gigante asiático.

La Comisión Europea (CE) advirtió este viernes que "el estado actual de la relación comercial y de inversión" con China "no es sostenible", por lo que se requiere "una respuesta más sólida y coherente" ante el inminente acercamiento con "un socio fundamental".

El señalamiento fue expuesto este viernes por el Colegio de Comisarios de la CE, luego de un debate interno en Bruselas sobre el balance de las relaciones entre la Unión Europea (UE) y China, donde se analizaron las oportunidades y los desafíos, indicó un comunicado del bloque.

"El enfoque general de la Comisión sigue siendo la reducción de riesgos, no la desvinculación. China es un socio fundamental, y el compromiso y el diálogo continuarán. Al mismo tiempo, el estado actual de la relación comercial y de inversión no es sostenible", dice parte de la conclusión de los comisarios de la CE.

El informe añadió que "a medida que los intereses económicos y de seguridad se entrelazan cada vez más" entre la UE y China, "ambas dimensiones requerirán una respuesta más sólida y coherente". Además, anunció que la discusión de esta jornada "servirá de base para el trabajo de las próximas semanas, que culminará con nuevos debates en el G7 y el Consejo Europeo en junio".

Respecto al tema, elDiario.es explicó que para la UE no es sencillo optar por una posición beligerante con el gigante asiático porque un foco de conflicto significaría un riesgo para el consumo de minerales críticos en Europa. 

Posturas divididas en la UE

En el seno del bloque hay división de posturas. Así, el grupo encabezado por Francia aboga por implementar aranceles y otras medidas comerciales proteccionistas, al considerar que el país asiático lleva a cabo prácticas comerciales abusivas. Sin embargo, otras naciones como España y Alemania apoyan una política más aperturista.

En el caso del Gobierno español, el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho tres viajes a Pekín en los últimos tres años, el último en abril pasado. El mandatario aboga por una política más conciliadora con China, con el objetivo puesto en diversificar mercados y reducir la dependencia de EE.UU. 

Las tensiones comerciales se incrementaron después de que Europa impusiera aranceles a los coches eléctricos chinos, medidas que China respondió gravando productos europeos, como los derivados del cerdo.