Sudamérica, y en especialmente el Cono Sur, parece estar posicionándose como uno de los destinos favoritos de los 'tecnofeudalistas': grandes multimillonarios de la tecnología, de ideología anarcocapitalista, que han apoyado las opciones más extremas de la derecha en la región.
Así lo sugieren los recientes movimientos de Peter Thiel, propietario de Palantir, cofundador de Facebook* e inversor en compañías como SpaceX y en firmas de capital riesgo, entre otras.
Según The New York Times, Thiel, de 58 años, habría dejado sus residencias en Los Ángeles y Miami para establecerse a miles de kilómetros de distancia, concretamente en la capital de Argentina, Buenos Aires.
🤝Javier Milei, junto a Pablo Quirno, recibió al empresario Peter Thiel en Casa Rosada
— El Observador Argentina (@observadorar) April 23, 2026
➡Se trata del cofundador de PayPal y Palantir Technologies, que analiza inversiones en Inteligencia Artificial, defensa y energía. La reunión tiene el fin de venderle al Estado sus sistemas… pic.twitter.com/o4se2wTzGh
En los últimos meses, el magnate compró una mansión en uno de los barrios bonaerenses más lujosos y habría tenido frecuentes contactos con el presidente del país, Javier Milei, su gabinete y miembros de la élite empresarial.
Sus principales motivaciones serían la preocupación por el rumbo de EE.UU. —ante unos comicios que podrían devolver a los demócratas a la Casa Blanca— y su afinidad con Javier Milei.
De este modo, Argentina se convertiría en un nuevo plan B, que ya posee pasaportes alemán, estadounidense, neozelandés (desde 2011) y maltés (desde 2022).
Sintonía política y lejanía de una catástrofe nuclear
El país sudamericano reuniría varios de los intereses de Thiel. Por un lado, las políticas del Gobierno libertario de Milei estarían en sintonía con sus ideas. Por otro, le permitiría evitar el pago de impuestos a las grandes fortunas que se debaten en California.

Además, Argentina podría ser un refugio para uno de sus grandes temores, según ha manifestado públicamente en más de una ocasión: la posibilidad de un conflicto nuclear. Una posibilidad de la que Sudamérica quedaría indemne si estallara el conflicto en el hemisferio norte.
Según el diario, Thiel ya ha trasladado temporalmente a su familia a Buenos Aires, donde llegó en abril y ya ha inscrito a sus hijos en una escuela.
No obstante, la prolongada inestabilidad argentina podría ser un punto negativo para un multimillonario en busca de estabilidad y seguridad jurídica.
El plan B sudamericano
Aquí entra otro más de los planes B de Thiel: Uruguay. El magnate habría comprado cinco propiedades por unos 10 millones de dólares en un exclusivo desarrollo residencial y turístico en una zona cercana al balneario uruguayo de Punta del Este, un glamuroso destino turístico conocido como los Hamptons de Sudamérica.
Si fuera así, seguiría la estela del empresario argentino Martín Varsavsky, del círculo cercano de Thiel, que ha construido un rancho cercano a la ciudad argentina de Mendoza, con el objetivo de quedar a salvo de un conflicto atómico y donde tiene planeado la construcción del búnker más seguro del mundo.
La llegada a América Latina de los multimillonarios que auparon al presidente de EE.UU., Donald Trump, a su segundo mandato no deja a nadie indiferente.
Para unos su aterrizaje, ya sea trasladando su residencia personal o a través de inversiones, es un factor económico positivo, una prueba de que el país atrae una bonanza económica. Para otros, se traduce en una caída en el capitalismo más extremo y en el miedo de que su llegada se traduzca en injerencia.
*Perteneciente a Meta, calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.


