El presidente estadounidense, Donald Trump, ha reconocido que la economía de su país se vio afectada por su decisión de lanzar una guerra contra Irán.
En una entrevista con NBC News, el mandatario señaló que el conflicto ha disparado los precios. Antes de atacar el país persa, "todo era barato", los fertilizantes, la gasolina, expresó, y agregó que "podría haber mantenido" los precios bajos, aunque tuvo que decidirse por "eliminar un arma nuclear" de Irán, así fuera al costo de la economía de su propio país.
"Me dije: […] los agricultores lo entenderán mejor que nadie. Vamos a tener la gasolina más cara. Vamos a tener los fertilizantes un poco más caros […], pero voy a deshacerme de un arma nuclear en manos de gente muy peligrosa", aseveró, en aparente referencia al uranio enriquecido, ya que Teherán no posee una bomba atómica.
Trump aseguró que una vez terminada la guerra se "verán cosas como nunca antes han visto". "El precio del petróleo bajará", apuntó, sin mencionar que precisamente su agresión conjunta con Israel provocó el cierre del estrecho de Ormuz y el posterior aumento del precio del crudo. "Lo principal es que no podemos permitir que Irán tenga un arma nuclear", remató.


