Prisión perpetua para una expolicía por el asesinato de sus dos hijos

La defensa argumentó que la mujer actuó bajo los efectos de años de violencia y una grave depresión. El tribunal rechazó esos planteos y dejó firme la condena.

El Superior Tribunal de Justicia de la provincia de San Luis, en Argentina, confirmó la condena a prisión perpetua contra la expolicía Marina Abigail Silva por el asesinato de sus hijos Sofía Mía Ojeda Silva, de siete años, y Bautista Silva Funes, de dos. La decisión ratificó la sentencia dictada en octubre de 2025 por el doble homicidio, ocurrido en la ciudad de Juana Koslay, reportó el lunes el medio local El Chorrillero.

La resolución fue adoptada por unanimidad por los cinco integrantes del máximo tribunal provincial, que rechazaron el recurso de casación presentado por la defensa y mantuvieron la condena por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por alevosía.

Durante el juicio y la apelación, la defensa sostuvo que Silva atravesaba un cuadro de profunda afectación psicológica derivado de años de violencia de género, dificultades económicas y un trastorno depresivo severo. También argumentó que el caso debía analizarse con perspectiva de género y solicitó la aplicación de atenuantes para reducir la pena.

Rechazo a los argumentos de la defensa

Los jueces concluyeron que el proceso sí fue analizado con perspectiva de género y reconocieron que la acusada había sufrido distintos tipos de violencia en relaciones anteriores. Sin embargo, consideraron que esos antecedentes no tenían una vinculación directa con los crímenes y no justificaban una disminución de la responsabilidad penal.

El fallo también descartó que Silva hubiera actuado sin comprender la criminalidad de sus actos. Según el tribunal, las pruebas demostraron que su conducta fue consciente, deliberada y planificada antes, durante y después de los homicidios.

Los magistrados dieron por acreditado que la mujer eligió el momento en que se encontraba sola con los niños, verificó previamente el funcionamiento de su arma reglamentaria y preparó la escena antes de cometer el crimen. También confirmaron la agravante de alevosía, al considerar que las víctimas estaban completamente indefensas al ser atacadas mientras dormían.

El hecho ocurrió el 1 de octubre de 2024 en una vivienda del barrio Los Fresnos. Tras asesinar a sus hijos con una pistola calibre 9 milímetros, Silva dejó cartas y mensajes dirigidos a familiares y compañeros de trabajo. Con el rechazo de la apelación, la condena a prisión perpetua quedó firme en la Justicia provincial.