Cuba arremete contra Rubio por reforzar el cerco contra la isla con sus "mentiras usuales y vulgares"

Las declaraciones de Bruno Rodríguez se produjeron después que Washington anunciara sanciones contra Unión Cuba-Petróleo (CUPET), encargada de las operaciones de crudo y gas en el país caribeño.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, de "reforzar aún más" el cerco económico y energético contra la nación caribeña con sus "mentiras usuales y vulgares".

"El secretario de Estado del régimen estadounidense, por ambiciones de conquista, aspiraciones presidenciales y sentimientos vengativos de la claque elitista que impulsó su carrera política, ahora refuerza aún más el cerco económico y energético contra Cuba", declaró en su cuenta de X. 

El canciller indicó que, para justificarlo, su par norteamericano "no acude a excusas preparadas por su Departamento de Estado, sino a mentiras usuales y vulgares, de lo más agresivo, inculto y rabioso entre los enemigos de Cuba".

Nuevas sanciones de EE.UU. contra la estatal petrolera de Cuba

Las declaraciones se produjeron después que Washington anunciara sanciones contra Unión Cuba-Petróleo (CUPET), encargada de las operaciones de crudo y gas en la isla caribeña. Las autoridades estadounidenses detallaron que la medida contra la estatal petrolera se vincula a las sanciones relacionadas con Rusia y a su la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas, mejor conocida como (SDN).

"Hoy estoy sancionando a la empresa estatal de energía de Cuba, Unión Cuba-Petróleo (CUPET), bajo la Orden Ejecutiva 14404 del presidente [Donald] Trump", afirmó Rubio a través de X, donde añadió que el mandatario estadounidense "quiere un nuevo futuro para el pueblo cubano, con mayor libertad y oportunidad económica y política". Por ello, indicó, continuarán "apuntando a la capacidad" del Gobierno cubano.

Bloqueo económico y amenazas de Trump

La nueva sanción recrudece el bloqueo económico y comercial que mantiene Washington contra la isla desde hace más de seis décadas y que, especialmente desde que el presidente de EE.UU., Donald Trump, asumió su segundo mandato en enero de 2025, ha arreciado su política de cerco y asfixia total hacia los cubanos.

Esta política extraterritorial de EE.UU. ha estado acompañada de serias amenazas, en las que el propio Trump ha manifestado que estaría dispuesto a utilizar la fuerza si fuera necesario para derrocar al Gobierno de Cuba, que por su parte denuncia esas acciones de Washington como una táctica de "genocidio".

Además, en reiteradas ocasiones la administración Trump, que mantiene activo un despliegue militar en el Caribe con tropas del Comando Sur, ha admitido que el objetivo de su política contra Cuba es impedirle cualquier tipo de ingresos económicos a La Habana e incluso bloquear el suministro de petróleo, que es fundamental para los requerimientos energéticos de la mayor de las Antillas.

La situación afecta gravemente a la economía del país caribeño, que en los últimos meses ha sufrido el impacto de un bloqueo multidimensional reforzado con numerosas medidas coercitivas por parte de la Casa Blanca, que han puesto en peligro servicios fundamentales para Cuba como energía, electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y turismo, entre otros.