A los aliados europeos de Kiev les preocupa que Donald Trump vuelva a centrar su atención en el conflicto ucraniano. Tras la guerra contra Irán, varias capitales europeas temen que el presidente de EE.UU. intente marcar el ritmo de las negociaciones y deje a Europa en segundo plano, justo cuando la estrategia del Viejo Continente busca aumentar la presión sobre Rusia y sostener el apoyo a Ucrania, informa el diario Politico.
Trump llegó a Francia un día después de su cumpleaños con una "gran sonrisa" y dijo a los periodistas que todo iba "bien" antes de una reunión cordial con el presidente francés, Emmanuel Macron. Ya en el encuentro, afirmó que, una vez resuelto lo de Irán, podrá centrarse en intentar poner fin al conflicto en Ucrania. "Ahora que esto está terminado, vamos a enfocarnos en eso y ver si podemos hacerlo", dijo e inquilino de la Casa Blanca.
Un diplomático de la Unión Europea resumió la inquietud en privado: "Que Trump estuviera distraído no era necesariamente algo malo". El conflicto ruso-ucraniano volvió al primer plano este martes con una sesión de trabajo entre Trump, otros mandatarios del G7 y el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski. Según Politico, el encuentro puede servir para medir hasta dónde Washington pretende llevar la iniciativa y qué espacio concede a los europeos.
Zelenski se reunió con Trump y Macron al margen de la cumbre del G7, que se celebra en la ciudad francesa de Evian del 15 al 17 de junio, reportó Kyiv Independent citando a dos fuentes.
- El presidente ruso, Vladímir Putin, ha manifestado en repetidas ocasiones que su país está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Así, ha enfatizado que, en primer lugar, hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
- La propuesta de Moscú contempla que Kiev retire completamente sus tropas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y de las provincias de Zaporozhie y Jersón (incorporadas a Rusia después de consultas populares en 2022), y que reconozca esos territorios, así como Crimea y Sebastopol, como sujetos de la Federación de Rusia. Además, deben garantizarse la neutralidad, la no alineación, la desnuclearización, la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania.
- Rusia y Ucrania han mantenido varias rondas de conversaciones directas, junto con reuniones trilaterales en las que participó EE.UU., pero el proceso de paz permanece estancado.