El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, instó este jueves a los miembros europeos de la OTAN a "dar un paso al frente".
"Europa no estaba destinada a ser una dependencia de Estados Unidos. Eso no era lo que querían ni esperaban Winston Churchill, Charles de Gaulle o Konrad Adenauer. No, Europa estaba destinada a ser una potencia militar aliada con un Estados Unidos fuerte", afirmó durante una reunión de ministros de Defensa de la OTAN en Bélgica.
Según el alto cargo, "esa es la esencia de la OTAN 1.0". "Como dijo el propio Dwight Eisenhower ya en 1951: 'Si en diez años todas las tropas estadounidenses estacionadas en Europa con fines de defensa nacional no han regresado a Estados Unidos, entonces todo este proceso habrá fracasado'. […] Él y sus homólogos aliados, todos ellos aún viviendo bajo la sombra de la Segunda Guerra Mundial, entendían que el poder de la OTAN no provenía de comités, de reuniones o de pequeñas banderas sobre mesas elegantes. Provenía de guerreros", relató.
Sin embargo, sostuvo Hegseth, "ese espíritu se desvaneció tras el final de la Guerra Fría". "Al dejar de centrarse en la defensa de Europa, la OTAN 2.0 derivó hacia operaciones fuera del área y hacia asuntos que no tenían nada que ver con la guerra. En lugar de tanques, cazas y defensas aéreas, el foco pasó a estar en la equidad de género, el cambio climático y la austeridad en defensa".
"La OTAN perdió el rumbo. La OTAN 2.0 fue una era de distracción, desindustrialización y desmilitarización. Fue una era de aprovechamiento gratuito. Y aquellos fueron años perdidos a los que no vamos a regresar", aseveró.
"Nuestros aliados deben dar un paso al frente", continuó Hegseth. "El presidente [Donald] Trump ha sido muy claro sobre este punto durante muchos años y a lo largo de más de dos administraciones. Y durante demasiado tiempo, la OTAN ha sido un tigre de papel y una calle de sentido único. Eso se acabó", advirtió.
En este sentido, instó a "transformar de nuevo a la OTAN en una auténtica alianza militar centrada en el poder duro y en la disuasión real".
"Por eso hemos devuelto los niveles de tropas estadounidenses en Europa a los niveles previos a 2022, con el redespliegue de un equipo de combate de brigada el año pasado y una reducción adicional de 5.000 efectivos a comienzos de este año. […] Para devolver a la alianza a sus raíces como alianza militar y asegurar que cuente con la fortaleza europea", concluyó.
- Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha intensificado la presión sobre el bloque militar, insistiendo en un mayor gasto en defensa y reclamando luego respaldo a sus acciones contra Irán. Así, ha llegado a cuestionar la capacidad de la organización e incluso sugerido la posibilidad de que Washington la abandone.