Estados Unidos designó a dos funcionarios libaneses, así como a miembros de una red empresarial presuntamente vinculados a Hezbolá, según un comunicado del Departamento de Estado. Washington afirmó que estos actores han "socavado de forma deliberada y sistemática la autoridad del Estado libanés".
La cartera indicó que los sancionados han utilizado su influencia para impedir que el Gobierno libanés ejerza control pleno sobre su territorio y su futuro.