El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, podría generar entre 300 y 500 toneladas de dióxido de carbono con su jet privado durante el Mundial 2026, informó este domingo AFP citando datos de una agencia que realiza evaluaciones medioambientales.
Esta contaminación se debe a sus constantes viajes para asistir a partidos en distintas sedes. En solo siete días, ya ha realizado 10 apariciones en diferentes ciudades, como Ciudad de México, Guadalajara, Los Ángeles, San Francisco, Vancouver, Seattle, Kansas City y Houston, utilizando un avión privado de la compañía aérea Qatar Airways.
Según Greenly, una empresa francesa especializada en la medición de la huella de carbono, una hora de vuelo en esta aeronave emite el equivalente a lo que una persona promedio genera en todo un año. Infantino ya había acumulado 600.000 kilómetros de vuelo en tres años con el mismo avión.
La FIFA defiende que elige vuelos privados o comerciales según criterios de eficiencia y costo, con los gastos cubiertos por la organización. Expertos como David Gogishvili, de la Universidad de Lausana (Suiza), hablan de una "paradoja de sostenibilidad" generada por la dispersión de los estadios en tres países.


